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A octavos con un nudo en la garganta (2-3)

LA CRÓNICA. Un Sevilla, encerrado los 90 minutos, y haciendo gala de un contragolpe endiablado, se planta en los octavos de la Europa League tras eliminar a un poderoso adversario

el 26 feb 2015 / 21:00 h.

BORUSSIA MÖNCHENGLADBACH VS. SEVILLA¡Qué forma de sufrir! Y ya van… El Sevilla alegra cada año a sus aficionados gracias a la Europa League, pero cada partido es una prueba para los más delicados de corazón. En Alemania hizo gala de su poderío ofensivo y de una pegada casi olvidada. A lomos de Vitolo y Aleix Vidal proyectó contragolpes que valieron un billete en los octavos de final. Hoy conocerá su rival para esta nueva eliminatoria. Otra prueba más para una afición que quiere vivir un año más el sueño de la Europa League, pero con un sufrimiento que ya se ha convertido en costumbre, y casi en virtud, visto que así va superando cada equipo que se le ponga por delante. Había mucho miedo en la visita al Borussia Park. El conjunto alemán mostró en Nervión que no es tercero de la Bundesliga por casualidad. Juego rápido, control del centro del campo y unos laterales que llegan como extremos a línea de fondo. El plan lo tenía claro Unai Emery desde que terminó el duelo de ida. Dos líneas muy juntas al borde del área y salidas rápidas a la contra. Así llegó el 0-1 de Bacca tras una enorme jugada de Aleix Vidal. El ex del Almería es mucho más futbolista sin responsabilidades defensivas. Un auténtico puñal. Una ventaja que no va con los colores del Sevilla en Europa. Demasiado fácil. Así no vale. Hay que darle dramatismo a la película. Empató pasado el cuarto de hora Xhaka con un disparo que Sergio Rico no acertó a despejar. El portero veía cómo el balón entraba en el primer disparo. Nervios para él. La primera mitad fue un calvario para el canterano. Con otra contra llegaría el 1-2, obra de Vitolo. Y ahí se acabó el equipo de Unai. 20 minutos del Gladbach de ataque constante. Hazard volvió a igualar. Los nervios crecían. Anoeta sobrevolaba por la cabeza de los nervionenses. Multitud de disparos y llegadas. Menos mal que el colegiado señaló el final del primer periodo. No había tranquilidad. Más bien angustia. Los alemanes necesitaban dos goles, pero parecía que llegaran a poco que estuviesen acertados en los últimos metros. El Sevilla salió igual. El Gladbach apretaba. El gol iba a llegar tarde o temprano. Al menos Sergio Rico demostró personalidad y detuvo algún que otro chut. Mediada la segunda mitad llegaría la jugada clave del partido. El Gladbach pedía penalti por manos de Carriço (claras viendo la jugada repetida). La jugada continuó y a Xhaka se le cruzaron los cables: pisotón por detrás a Tremoulinas y segunda amarilla. A partir de ahí se estiró el conjunto sevillista. Larguero de Iborra que precedería el 2-3, nuevamente de Vitolo, con una tranquilidad insultante en el mano a mano. Se cerraba la eliminatoria y el pase a octavos. El Sevilla conocerá mañana su adversario en octavos. Otra oportunidad para sufrir y gozar. Así es el Sevilla en Europa. Y así lo quieren sus aficionados.

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