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A prisión los cinco chinos detenidos por secuestrar y torturar a un compatriota menor de edad

el 28 ene 2011 / 12:46 h.

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El Juzgado de Instrucción número seis de Sevilla ha dictado el  ingreso en prisión de los cinco ciudadanos chinos arrestados por el  secuestro de un menor de edad, de la misma nacionalidad, al que  mantuvieron retenido durante cuatro días en una vivienda de Alcalá de  Guadaíra (Sevilla). Los secuestradores llegaron a reclamar a la  familia de la víctima hasta un millón de euros por su libertad y  habrían torturado psicológicamente e incluso físicamente al menor, de  17 años de edad.

Fuentes judiciales han informado a Europa Press de que la  magistrada Mercedes Alaya tomó el jueves declaración a los cinco  detenidos, todos ellos de nacionalidad china, y a última hora de la  jornada ordenó su ingreso en prisión.

El comisario jefe de la Unidad de Delincuencia Especializada y  Violenta (UDEV) de la Brigada Central de Policía Judicial del Cuerpo  Nacional de Policía, Serafín Castro, y el comisario jefe de la  Brigada Provincial de Policía Judicial de Sevilla, Manuel  Piedrabuena, habían dado ya cuenta de los pormenores de la operación  de rescate. Durante una rueda de prensa, habían explicado que el  menor, de 17 años de edad, se encontraba en el Polígono Aeropuerto  cerrando una nave propiedad de su padre, dedicado a la venta de  artículos de importación.

En ese momento, y según el relato de los mandos del Cuerpo  Nacional de Policía, se habría acercado a él un individuo también de  nacionalidad china al objeto de preguntarle por la dirección de un  negocio. Mientras el joven trasladaba a su interlocutor una posible  equivocación en cuanto a la localización de dicho establecimiento,  habría sido encañonado por la espalda con un arma de fuego e  introducido "por la fuerza" en el interior de un vehículo, donde  incluso le habrían cubierto la cara con un pasamontañas al objeto de  que perdiese la orientación.

UN MILLON DE EUROS DE RESCATE

Tras la desaparición del menor, los supuestos secuestradores  contactaron con el padre del chico al objeto de ponerle al corriente  del secuestro y de reclamarle la entrega de un millón de euros a  cambio de su libertad, extremo tras el cual la familia del joven  elevó el asunto a la Policía Nacional. Durante los cuatro días en los  que se prolongó el secuestro, los autores de los hechos habrían  presionado en varias ocasiones a la familia del muchacho, amenazando  con "matarle" o arrancarle los dedos de las manos para luego  "enviarlos" a la familia. En uno de los contactos, el propio joven  pudo hablar con su progenitor, a quien dijo que le apuntaban con dos  armas de fuego y que sus secuestradores le darían muerte en el caso  de que las autoridades fuesen alertadas.

Durante los contactos entre los secuestradores y la familia del  menor, el precio del rescate fue finalmente rebajado a medio millón  de euros. Entretanto, el joven era torturado a base de "martillazos  en los dedos" en un intento de los secuestradores por obtener  información en cuanto a su familia y otras potenciales víctimas de  nuevos secuestros. Finalmente, y ya con un equipo especializado de la  Policía Nacional trabajando en el caso, las partes acordaron una  primera entrega de 300.000 euros durante la madrugada del lunes al  martes de la semana en curso.

Los secuestradores, en concreto, acordaron con el padre de la  víctima la entrega de este dinero en efectivo en el entorno del  Casino de la Exposición. Sobre las 04,00 horas de aquella madrugada  del martes, el padre de la víctima se personó en este espacio con una  bolsa que contenía el dinero, pero los secuestradores contactaron con  él para desplazar el lugar de encuentro a los aledaños de la nave en  la que había sido consumado el secuestro. Posteriormente, los  secuestradores escogieron el entorno del polígono La Negrilla para la  entrega del rescate e incluso llegaron a intentar imponer una cuarta  localización, si bien finalmente el padre de la víctima se negó y  comunicó a los secuestradores que dejaba los 300.000 euros en una  bolsa que había arrojado a un contenedor.

PERSECUCION EN COCHE

Aproximadamente 15 minutos después de haber abandonado la bolsa,  según han relatado Castro y Piedrabuena, se aproximó hasta el lugar  en cuestión un coche del que se apeó un ciudadano chino que recogió  el rescate, momento en el que comenzó la actuación de los agentes de  la Policía Nacional. En efecto, antes de que este individuo pudiese  entrar de nuevo en el coche ya con el dinero en su poder, fue  interceptado y arrestado por los miembros del Cuerpo Nacional de  Policía, dándose inmediatamente a la fuga el turismo del que había  bajado.

Así, comenzó una persecución mediante la que el coche en fuga era  seguido por los efectivos de la Policía Nacional en un lance en el  que ambas partes habrían comunicado la situación al entorno de una  "casita baja" de Alcalá de Guadaíra, porque en esta vivienda se  encontraba el joven junto a tres de sus raptores y todo un  dispositivo especial de la Policía Nacional rodeaba en silencio el  inmueble a la espera de comenzar a actuar. Los dispositivos  organizados por el Cuerpo Nacional de Policía en torno a la entrega  del rescate y la vivienda en la que se hallada cautivo el menor han  contado con el respaldo del Grupo de Operaciones Especiales (GOEs) y  del Grupo de Sistemas Especiales.

ASALTO A UNA VIVIENDA

Mientras el coche y su único ocupante eran interceptados camino de  Alcalá de Guadaíra tras "siete u ocho minutos" de persecución, los  tres secuestradores que se encontraban en la vivienda fueron  arrestados cuando intentaban escapar. Los agentes del Cuerpo Nacional  de Policía irrumpieron en el inmueble y allí encontraron al joven  "muy asustado" y con sus muñecas sujetas mediante cinta aislante. Al  registrar la vivienda en cuestión, fueron localizadas el arma de  fuego utilizada para el secuestro, bridas y cinta aislante, elementos  que "demuestran palpablemente" la participación de estos sujetos en  los hechos.

Mientras padre e hijo protagonizaban un "emotivo" re encuentro en  la Jefatura Superior de la Policía Nacional en Andalucía Occidental,  los cinco detenidos eran interrogados por los investigadores. Dos de  ellos residen en Sevilla y los restantes procederían de Madrid pese a  que han asegurado radicar en Italia, siempre según la información  trasladada por Serafín Castro y Manuel Piedrabuena. Dos de ellos  tienen antecedentes pero no por hechos como los ahora relatados y el  supuesto 'cerebro' del secuestro procedería de Madrid.

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