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"A Zoido, salvo Jardines de Hércules, Bellavista le importa un comino"

El presidente de la asociación Unidad de Bellavista reconoce que el movimiento vecinal pasa por su peor momento por la crisis, pero anima a retomar el pulso.

el 11 jun 2012 / 16:03 h.

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No recuerda desde cuándo preside la asociación de vecinos, pero sí cuan_do tomó conciencia de que había que trabajar por el barrio:_"Con ocho años escuchaba por la ventana de mi cuarto a miembros de la Brigada Roja durante la vigilancia y el reparto de octavillas". Dámaso Lombardo es un histórico del movimiento vecinal de Bellavista. Casado y con un hijo, aún encuentra fuerzas para seguir tirando del carro cuando ve a diario "tantas necesidades".

-Desde las famosas protestas del bulevar no se os escucha mucho, da la sensación de que ya está todo solucionado en el barrio...

-No, ni mucho menos. La última protesta que hemos tenido ha sido el 29M, coincidiendo con la huelga general. 600 vecinos nos manifestamos para pedir que se tomen medidas contra el paro y los recortes sociales. Nosotros no dejamos de reivindicar cuando realmente nos afecta.

-No corren buenos momentos para el tejido asociativo vecinal, ¿cree que hay cierto interés en silenciaros?

-Nosotros no estamos callados nunca. La dignidad del barrio de Bellavista no se vende a ningún partido político. Y eso que he tenido ofertas de las principales formaciones. A todos los políticos les interesa que haya gente muy sumisa, muy obediente en todos sitios. Bellavista es muy reivindicativa desde siempre, desde que tengo uso de razón. Me acuerdo que con ocho años iba agarrado del brazo de mi madre a reivindicar el primer puente elevado para ir al colegio Lora Tamayo sin peligro de atropello. El barrio cuando se ponía a decir aquí estoy yo, daba igual quien mandara, fuera Queipo de Llano, los republicanos o Felipe González.

-¿No cree que las manifestaciones han podido ir en de_tri_mento de la imagen del barrio?

-Nosotros somos los últimos interesados en cortar la carretera, porque estamos expuestos a que nos multen con un montón de millones. La gente ha de saber que antes de echarnos a la calle agotamos todas las vías. Es cierto que pueden decir:_‘Por una cabalgata de Reyes Magos la que están armando'. No, perdona, llevamos meses intentando solucionar el problema con el distrito y las autoridades competentes.

-¿Cómo ha sido el cambio político en el distrito?

-Bellavista vota socialismo, y eso se nota mucho. Aquí el tema de la gobernanza del PP es completamente sectario. Para Zoido sólo existe Jardines de Hércules, zona donde tiene una inmensa mayoría de votos. El resto del barrio le importa un comino.

-Se habló de una parada de Metro en Bellavista, ¿qué os parece que ahora Obras Públicas diga que la red de Metro no es un asunto prioritario?

-Está claro que la política -y no sólo la consejera de IU- tiene que decir lo que hay: que no tienen un céntimo y que no piensan invertirlo en el Metro, que es carísimo. Pero también es cierto que Sevilla deberá tener al final su Metro porque es la capital de Andalucía y porque Málaga lo está teniendo. Nosotros presentamos cinco alegaciones pa_ra que llegara hasta el hospital de Valme y no se quedara en Los Bermejales. Hubo un compromiso político por parte de la anterior consejera de Obras Públicas y el anterior alcalde [por Monteseirín], pero nada se supo de aquel estudio para Bellavista y San Jerónimo.

-La suspensión de la cabalgata de Reyes del barrio no sentó muy bien a los vecinos, ¿qué interpretación le dais?

-Fue un castigo, sobre todo, en cuanto a la forma en la que se produjo. Porque si Beltrán Pérez [con_cejal de distritos] nos hubiera dicho en la primera reunión que no había recursos económicos y que colaborarían con nosotros en lo que pudieran, no hubiera pasado nada. Pero esperar a noviembre para que la delegada María Pía Halcón nos diga que no, fue una falta de respeto que no estamos dispuestos a consentir más.

-¿Qué nuevos frentes tienen abiertos los vecinos?

-Primero que se nos devuelva la dignidad que nos quiere quitar el distrito y su máximo responsable, Zoido; que tenga más respeto y nos tenga en cuenta a todos los vecinos. Algo fundamental para un barrio como Bellavista, porque a la gente que nos respeta, nosotros las respetamos y nos sentamos a hablar con ellos. Segundo, que nos expliquen donde ha ido a parar el millón y medio de la jefatura de la Policía Local, un proyecto cuya ejecución afecta a todo el Distrito Bellavista-La Palmera, y no sólo a este barrio. Fue una promesa de Zoido. Además, tenemos que exigir el cumplimiento del convenio que se firmó entre SAS y Ayuntamiento para construir un centro de salud de acuerdo con las necesidades reales de los vecinos de la zona, así como la construcción del campo de la Unión Deportiva de Bellavista, que urge ya. A ello se suman las tareas de mantenimiento de todo lo construido, que aquí no se hace en lo más mínimo, como por ejemplo, la poda de árboles de enero, que aún está pendiente o el centro de servicios sociales que debe estar terminado, y nadie sabe cuando concluirá.

-¿Hay previsto un calendario de movilizaciones?

-Sí, pero cuando lo consideremos conveniente. La asociación de vecinos ha detectado una sensación bastante generalizada de falta de interés muy importante por la coyuntura económica que atravesamos. Es como si la gente aceptara con resignación todo lo que le está llegando y eso no es así. Hemos demostrado muchas veces que donde no se podía hacer nada, al final se ha hecho. Tenemos que animar a los vecinos para que dejen de preocuparse por si nos van a intervenir o cómo llegar a fin de mes. Han de ser conscientes de que los primeros problemas que tienen que resolver son los más cercanos, los del barrio, y no los de la gran banca.

-Porque la crisis en un barrio obrero como Bellavista está haciendo su agosto...

-Aquí hay mucho paro, porque ciertamente es un barrio de trabajadores. El desempleo es una tragedia vergonzante, pues muchos vecinos que no tienen ni para comer prefieren morirse de hambre antes de decir que lo están pasando mal. Me consta que hay muchos mayores que con su pensión están manteniendo en sus casas a hijos y nietos. La asociación ayuda en cuanto podemos económicamente. De hecho, hemos realizado varias recogidas de alimentos en favor de las familias más necesitadas._Esperemos que el comedor social de la hermandad del Dulce Nombre, que abre esta semana, ayude a paliar la dramática situación.

-Por cierto, ¿se arrepiente del lamentable episodio con la hermandad del barrio el pasado Viernes de Dolores?

-No fue con la hermandad, sino con un miembro de junta: Juan. Fui a ver el montaje de los pasos porque el hermano mayor, Alfonso Lozano, me invitó. Llegué a la iglesia y mientras hacía fotos y preguntas un tal Juan empezó a decirme que qué hacía allí. Pregunté que si molestaba y dos más me dijeron que sí. Fui en busca de Alfonso y le pedí respeto. En su día pedí perdón. Me arrepiento de haber aceptado la invitación pues no estaba en la mejor situación. Ahora mismo las relaciones con la hermandad son excelentes.

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