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Economía

Abengoa ‘exporta’ a Chile la tecnología de Sanlúcar mejorada

La multinacional sevillana se adjudica una planta termosolar de 110 megavatios. Su construcción supondrá una inversión superior a 700 millones de euros

el 09 ene 2014 / 17:49 h.

  Plataforma Solar de Abengoa en Sanlúcar La Mayor (Sevilla). / EFE Plataforma Solar de Abengoa en Sanlúcar La Mayor (Sevilla). / EFE

El Gobierno de Chile dio ayer un fuerte espaldarazo a la tecnología desarrollada por la multinacional sevillana Abengoa al seleccionarla para construir el mayor proyecto termosolar de Sudamérica, una central de 110 megavatios de potencia instalada, cuyo desarrollo requerirá una inversión estimada de más de 730 millones de euros (1.000 millones de dólares) y que arrancará en la segunda mitad de este año.

Abengoa Solar, que pugnaba en este concurso internacional convocado por el Ministerio de Energía chileno con la empresa americana Solar Reserve, ha logrado imponerse para construir la primera planta de concentración solar de potencia (CSP), que se basa en la misma tecnología de torre que, de forma pionera, la firma sevillana construyó en Sanlúcar la Mayor, aunque con importantes mejoras.

El principal avance de esta futura planta termosolar es que contará con un sistema pionero de almacenamiento térmico en sales fundidas, diseñado y desarrollado por Abengoa, que permitirá almacenar el calor hasta 17 horas y media después de haber recibido el último rayo de sol, lo que rompe una de las barreras más importantes para las centrales termosolares: así es capaz de suministrar electricidad a la red de forma estable 24 horas al día y permite responder sin problemas a todos los periodos de demanda energética.

La última central que Abengoa ha puesto en operación (en octubre del año pasado) y la mayor del mundo con 280 megavatios de potencia instalada –la planta Solana en Arizona (EE.UU.)– cuenta con otra tecnología termosolar (cilindro-parabólica) y almacenamiento, si bien éste es bastante inferior, seis horas, con lo que se da un salto cualitativo importante en la capacidad de generar electricidad sin necesidad de sol.

Desde el punto de vista financiero, esta adjudicación también resulta muy interesante para la multinacional sevillana. Por un lado, porque le abre la puerta a obtener financiación por un montante próximo a los 370 millones de euros (más de 500 millones de dólares) por parte de organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo, KFW Kreditanstalt für Wiederaufbau (Banco de Desarrollo alemán), Clean Technology Fund y Canadian Fund; y por otro, por el apoyo específico que prestará el Ministerio de Energía de Chile a través de Corfo (organismo público de emprendimiento e innovación) y que se materializará en una subvención que puede rondar los 15 millones de euros (20 millones de dólares), así como de la Unión Europea (UE), según informaron ayer el Gobierno chileno y la compañía sevillana.

15382035 El subsecretario del Ministerio de Energía chileno, Sergio del Campo

Este proyecto estará ubicado en el desierto de Atacama, la zona con mayor concentración de radiación solar del mundo, y contará con 10.600 espejos de 140 metros cuadrados cada uno, distribuidos en un área circular de aproximadamente tres kilómetros y medio, y orientados de manera que reflejen la luz que incida sobre ellos en la parte superior de una torre central de 243 metros de altura, que es donde se halla el receptor donde se transfiere el calor a las sales fundidas. En un intercambiador, las sales transfieren su calor a una corriente de agua para generar vapor que alimenta a su vez a una turbina, que es la que genera la electricidad.

La futura planta de Abengoa en Chile, ubicada en la región de Antofagasta, evitará la emisión a la atmósfera de unas 643.000 toneladas de dióxido de carbono al año, y se incluye dentro de la estrategia de ese país para desarrollar las energías renovables (el objetivo es conseguir que un 20 por ciento de la producción eléctrica proceda de fuentes limpias en 2025), además de repercutir en la creación de empleo durante las fases de construcción, desarrollo, puesta en marcha y operación.

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