Local

Absuelto de violar a la hija menor de edad de su pareja por las "contradicciones" de la víctima

La Audiencia provincia de Sevilla ha tenido en cuenta las  "contradicciones" apreciadas en la declaración de la presunta víctima sobre las fechas y lugar de inicio de los tocamientos.

el 01 nov 2010 / 10:31 h.

TAGS:

La Audiencia Provincial de Sevilla ha absuelto a un hombre,  identificado como R.D.M.P., de agredir sexualmente a la hija menor de  edad de su pareja sentimental, para lo que ha tenido en cuenta las  "contradicciones" apreciadas en la declaración de la presunta víctima  sobre las fechas y lugar de inicio de los tocamientos así como en la  imputación de actos lúbricos, pues en ciertos momentos el relato de  hechos resulta "increíble".  

Según relata la Sección Tercera en la sentencia, a la que ha  tenido acceso Europa Press, el procesado mantiene una relación  sentimental desde 2001 con A.R.R., conviviendo con ella y con la hija  de ésta última, nacida en 1991. El 22 de abril de 2008 la menor de  edad se marchó a vivir al domicilio de los padres del novio, D.L.G.,  al encontrarse embarazada de 12 semanas fruto de esta relación y tras  haber mantenido una "fuerte" discusión con el acusado, que quería que  la joven abortara y que por este motivó llegó a golpear a D.L.G..

Posteriormente, el 24 de abril de 2008 y a instancias del padre de  su novio, la menor se entrevista con una letrada, a quien le cuenta  que venía siendo objeto de tocamientos libidinosos por parte del  encartado hasta hacía cuatro meses, unos actos que consentía "al  imponérselos el procesado como condición para que pudiera usar el  ordenado o como consecuencia de haberlo hecho sin su permiso, o  también para dejarla salir con las amigas".  

Según indicó entonces la menor de edad, estas acciones iban en  aumento y, si en un principio los tocamientos eran por encima de la  ropa, luego comenzó a hacerlos por debajo, y finalmente, cuando ella  tenía ya 15 años, empezaron a realizar el acto sexual, a pesar de  todo lo cual la Audiencia rechaza que los hechos declarado probados  integren un delito continuado de agresión sexual ni el alternativo de  abuso sexual que el fiscal atribuye al procesado.  

Así, la Sala dice tener "importantes y racionales dudas" sobre la  comisión del referido delito, pues las pruebas practicadas en el  juicio "carecen de entidad acreditativa suficiente para llevar al  convencimiento de poder afirmar con la certeza que una sentencia  penal condenatoria exige que hubiese ocurrido los hechos narrados por  el fiscal, que se corresponden con la versión dada por la menor  afectada".  

Al hilo de ello, la Audiencia señala que, en las declaraciones de  la víctima, "que constituyen la única prueba que incrimina al  acusado, existen motivaciones, afirmaciones y contradicciones que nos  hacen albergar dudas racionales sobre la veracidad de su testimonio,  pues aún cuando ofrece una versión persistente en cuanto a la  imputación de tocamientos y actos sexuales y no haberse apreciado en  ella por el perito tendencias fabulatorias ni actitud engañosa,  existen circunstancias que debilitan la credibilidad de la denuncia  realizada".  

EL RESULTA DE HECHOS RESULTA "INCREIBLE"

De este modo, asevera la sentencia, consultada por Europa Press,  que "no se puede desconocer que las relaciones de la víctima con el  acusado debían estar deterioradas, debido a la conducta de éste con  su novio, a quien según dice le había amenazado con pegarle un tiro  si no la dejaba y al que llegó a agredir físicamente", por lo que  apunta a un "distanciamiento y enemistad". "La mala relación con el  acusado y el miedo a ser obligada a volver con su familia pone de  manifiesto una animadversión frente al procesado ajena a los actos  denunciados", apostilla.  

Asimismo, apunta a la existencia de contradicciones en las  distintas declaraciones que la menor ha prestado a lo largo de la  causa, "máxime cuando los actos sexuales que declara en sede  judicial, salvo uno, se narran de forma genérica y en términos que  resultan a veces increíbles", pues además la madre "no ha observado  nada sospechoso", mientras que el perito señala que "a día de hoy no  han aparecido en la afectada ningún síntoma o trastorno propio de un  caso de abuso sexual".  

De igual modo, añade que a lo largo de los cuatro años en los que  se dice que se han desarrollado los hechos "tampoco se ha observado  lesión física que pudiera estimarse relacionada con los actos  sexuales declarados, ni se ha manifestado por la perjudicada la  aparición de hematomas, eritemas o erosiones que pudieran corroborar  su afirmación de penetraciones contra su voluntad y dolor".  

"Es de destacar que tanto la madre como todos los testigos, en su  mayoría miembros de la familia materna y alguno de los cuales ha  convivido con la menor en el periodo temporal examinado, no han  observado nunca una situación que permitiera sospechar una anormal  relación del acusado con ella, e incluso hablan de todo lo contrario,  de una buena convivencia entre ellos, donde se observaban muestras de  afectividad entre ambos, propias de la relación que mantenían,  similar a la de un padre con una hija", apunta la sentencia.

  • 1