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Adicto al clima del Mediterráneo

Cuatro victorias en las últimas cinco visitas al estadio del Almería. La única derrota con Unai en el banquillo rojiblanco. Aún se recuerda aquel gol de Rodri en el alargue que dio la cuarta plaza.

el 10 ene 2015 / 11:25 h.

ALMERÍA SEVILLA La próxima cita del Sevilla en el calendario le llevará mañana a visitar el estadio de los Juegos del Mediterráneo, un escenario donde el equipo nervionense se ha sentido siempre muy cómodo y ha sido capaz de sacar enormes resultados. Puede que la brisa del mar que da nombre al recinto almeriense beneficie el juego de un Sevilla que suele terminar estas visitas a la parte oriental de Andalucía con una sonrisa. Pleno de victorias en los últimas visitas al equipo rojiblanco y sólo un tropiezo en el primero que hacía al estadio inaugurado en 2005, con Unai Emery iniciando su exitosa carrera en Primera División en el conjunto andaluz. En el anterior campo del Almería, el Sevilla cosechó dos empates (2-2 y 0-0) a principios de los años 80. Un balance muy positivo. El más recordado por los sevillistas, sin duda, fue el disputado el 15 de mayo de 2010. Última jornada de la Liga. El Sevilla había sido capaz de llegar a esta fecha en la cuarta plaza, pese a que había cambiado a Manolo Jiménez por Antonio Álvarez un par de meses antes de este vital compromiso. En el club eran conscientes de que no se podía escapar la Champions. Había que amarrarla de cualquier forma para cuadrar el presupuesto y seguir creciendo. El equipo sevillista necesitaba hacer lo mismo que el Mallorca para conseguir terminar cuarto. Se hablaba de pacto andaluz, aunque nada de eso ocurrió. Partido intenso, llegando a adelantarse el Sevilla en dos ocasiones. El Almería nunca le perdió la cara al encuentro y colocó el electrónico 2-2 a falta de diez minutos para la conclusión. Por aquel entonces estaba el equipo de Álvarez con uno menos por expulsión de Álvaro Negredo, exjugador del Almería, y que con esta roja se perdía la final de Copa del Rey que el Sevilla tenía que disputar en el Camp Nou frente al Atlético de Madrid (al final se la perdonaron y jugó dicha final). Pasado el tiempo reglamentario y con los jugadores del Mallorca tendidos en la hierba de Son Moix esperando el pitido final para celebrar su clasificación para la previa de Champions, llegó la jugada clave y recordada por todos: jugada de Jesús Navas desde la derecha, su centro lo remata  con un escorzo Squillaci, aunque le da mal) y el balón va hacía el segundo palo donde Rodri, bien colocado, y con otro golpeo acrobático anota el 2-3. Locura en el banquillo y en los integrantes del palco del Sevilla. Pelea entre los jugadores de  ambos equipos. El Sevilla lograba su primer objetivo (el de la Copa también lo consiguió) con un triunfo de infarto. Esta victoria deja muy lejos las otras tres por su importancia. 0-1 en 2008 y 2011 con goles de dos brasileños: Adriano y Renato. Ésta última, en una de las jornadas finales de esa temporada y con Gregorio Manzano en el banquillo sevillista, tuvo repercusiones posteriores en cuanto a la plantilla. Rakitic salió lastimado del quinto metatarsiano del pie derecho. No se pensaba que fuese tan grave, pero el croata, fundamental junto a Gary Medel en ese segundo tramo de la temporada, tardó casi un año en volver a ser ese jugador espectacular. Tras dos años sin enfrentamientos por el descanso del Almería, Unai Emery volvía a ser protagonista de un Almería-Sevilla seis años después. Regresaba a su casa con el conjunto nervionense y lo hacía en plenas rotaciones por la Europa League. Un 1-3 incontestable y con la ausencia en el once de Ivan Rakitic, al que ya le pesaban las piernas. Unai debió pensar: el Mediterráneo nos viene bien, puedo hasta rotar...

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