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Afán por conservar la naturaleza, Centro de Interpretación de la Naturaleza y el Litoral en Chipiona

Entre sus prioridades destaca la conservación del camaleón, los corrales de pesca y el cordón dunar. Es posible visitar las instalaciones de manera gratutita de lunes a viernes entre las 10.00 y las 13.00 horas

el 27 jul 2014 / 10:00 h.

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Sede del Centro de Interpretación El Camaleón. Foto: Laura López Sede del Centro de Interpretación El Camaleón. Foto: Laura López A escasos kilómetros del Parque Nacional de Doñana, de la desembocadura del río Guadalquivir y bañada por el océano Atlántico, Chipiona se considera un punto estratégico en materia ecológica. Basado en la necesidad de proteger, promocionar y divulgar las características de este entorno, nace el Centro de Interpretación de la Naturaleza y el Litoral El Camaleón. Es una clara apuesta por la sostenibilidad llevada a cabo por el grupo ecologista Club de Amigos de la Naturaleza de Scipionis (CANS), el Ayuntamiento de Chipiona y la Compañía Española de Petróleos (CEPSA). A pesar de que abrió sus puertas en junio de 2013, son muchos más los años que el grupo ecologista CANS lleva luchando por esta iniciativa. El camino fue lento, pero sin duda hoy se consolida como un importante espacio dedicado al análisis y estudio del camaleón, la protección del sistema dunar y el correcto mantenimiento de los ancestrales corrales de pesca que se distribuyen a lo largo de la costa de Chipiona. Se ubica en la zona litoral del plan parcial de La Laguna en la avenida del mismo nombre junto a la pasarela de madera existente para el acceso a la playa, con las adecuaciones necesarias para personas de movilidad reducida. Está integrado por un conjunto de cinco edificios de cabañas tradicionales con muros de fábrica, cubiertas con estructuras de madera y brezo natural. En su interior, hay una exposición dedicada al camaleón, otra a los corrales de pesca y unos murales expositivos sobre la fauna y la flora que habitan la zona. Además, hay una sala multifuncional, un laboratorio y un aula con capacidad para 30 alumnos donde en ocasiones los centros educativos acuden para tener allí un día de clase. El camaleón común es una especie autóctona de Chipiona que se caracteriza por su capacidad de camuflaje, y su visión esteroscópica que le proporciona una visión de 180 grados.Esto facilita su labor de caza de insectos –su principal alimento junto a arácnidos–, gracias también a la extensa lengua protráctil que tienen. Su cola prensil le permite agarrarse y sujetarse a objetos. La librea o colorido del camaleón permite saber qué estado de ánimo tiene el ejemplar. Generalmente colores muy vívidos y llamativos se corresponden con periodos de celo que coinciden con los meses estivales, principalmente durante el mes de agosto, por eso en estas fechas es muy fácil acudir al centro y poder disfrutar de la presencia de estos lagartos. Son capaces de poner hasta 40 huevos elípticos, blanquecinos y elásticos que tienen un periodo de gestación de hasta 10 meses. Su cuerpo está recubierto de escamas granulares y una serie vertebral de escamas mas grandes dándole aspecto aserrado. Ejemplar de camaleón común. Foto: Laura López Ejemplar de camaleón común. Foto: Laura López En las inmediaciones se puede observar además una gran variedad de plantas típicas de los sistemas dunares. El taraxacum gaditanum es una especie de planta endémica que está en gravísimo peligro de extinción.Este diente de león fue descrito por primera vez para la ciencia en 1978 por botánicos de la Universidad de Sevilla. A pesar de varios intentos, no se logró encontrarla de nuevo en su hábitat, por lo que no se sabía nada de ella hasta que en 1995 fue localizada por Íñigo Sánchez, conservador del Zoobotánico de Jerez en el transcurso de un estudio. Por su parte, los corrales de pesca son cerramientos artificiales realizados con piedra ostionera en la zona rocosa intermareal que aprovecha la pleamar y la bajamar para crear una forma de pesca a pie. Son artes pesqueras artificiales creadas por la mano del hombre, pero que por la peculiaridad de su construcción se encuentran perfectamente integradas en el entorno en el que se levantan. Pasarela que desemboca en un corral de pesca. Foto: Laura López Pasarela que desemboca en un corral de pesca. Foto: Laura López Están construidos sobre playas de pendiente suave para que resulte posible un amplio espacio en seco o con muy poca agua durante la bajamar. Un corral de pesca se compone de una pared levantada con grandes piedras en su base, lados y coronamiento, colocadas de una manera específica y rellenadas de cascotes y grava. La proliferación de ostiones, lapas y escaramujos que se fijan y crecen actúan como de agarre. Son muchos los utensilios para desempeñar esta forma de pesca. Las camaroneras son pequeñas redes de bolsa para capturar camarones, la morguera es una aguja metálica utilizada para la captura de muergos o navajas, el pincho almejero o el cuchillo de marea, cuya apariencia de semeja mucho al sable, se utiliza normalmente para para amarrar especies que se encuentren nadando. La visita supone involucrarse con el entorno que nos rodea y aprender de una manera muy didáctica la importancia que tiene el correcto mantenimiento y conservación de las áreas naturales que nos rodean. Esa es la lucha que mantiene vivo el espíritu del centro y que pretende prolongar durante mucho tiempo con nuevos proyectos y ambiciones.

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