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'After', una película que causa resaca

Alberto Rodríguez narra una historia de soledad e insatisfacción en su nueva cinta, que supone el debut cinematográfico de Blanca Romero

el 14 oct 2009 / 20:26 h.

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El factor lost paradise -paraíso perdido- es la asunción de que a cierta edad difícilmente se vuelven a vivir primeras experiencias y de que ya hay aspiraciones que nunca se podrán realizar. Desde esta premisa arranca la nueva película de Alberto Rodríguez (7 vírgenes), una dura reflexión sobre la insatisfacción vital, la infelicidad y la soledad, para la que conviene ir preparado antes de entrar en la sala de cine, especialmente si se rondan los 40 años.


After, producida por Tesela y La Zanfoña Producciones, se preestrenó ayer para la prensa en los cines Nervión de Sevilla, ciudad en la que se rodó esta cinta, aunque carece de protagonismo en la historia a pesar de que se reconocen claramente Los Remedios o la Cartuja.

El filme no dejó indiferente a ninguno de los periodistas y críticos que acudió al pase, a las 11 de la mañana, y que salió "intoxicado" de la sala. El dramático fondo de la historia y la realidad de la que se vale para contarla -una noche de fiesta llena de excesos- atrapan al espectador de comienzo a fin, aunque lo mejor/peor de la cinta viene después, con la "resaca" que produce la digestión del drama de los tres protagonistas.

La película muestra las diferentes visiones que tres amigos de la adolescencia, que rondan ya los 40 años, tienen de una misma noche de juerga, en la que se reúnen para recordar viejos tiempos tras un año sin verse. Ana (Blanca Romero), Julio (Guillermo Toledo) y Manuel (Tristán Ulloa) han alcanzado todo aquello que la sociedad les dijo que necesitaban para ser felices. Sin embargo, contemplan sus vidas como si fuera otra persona quien las viviera, buscando desesperadamente en esa noche de verano una solución para su soledad e insatisfacción. Ese viaje se convierte en una huida hacia la adolescencia que los llevará al borde del abismo a través de sexo, drogas, alcohol y todo tipo de excesos.

El director y dos de los actores, Blanca y Guillermo, llegaron después del pase, con algo de retraso. Y es que la noche anterior habían estado de fiesta, aunque nada que ver con la que narra la película."La cinta puede ser un poco exagerada, pero hay otras en las que el mundo explota y nadie dice nada", bromeaba en la rueda de prensa Rodríguez cuando se le preguntaba por la excesiva exhibición de consumo de drogas y alcohol del filme. "Nos documentamos antes de grabar la película y lo que se ve en ella se puede ajustar a la realidad", explicó el cineasta, quien no consideró accesorio ni injustificado este aspecto, que "trata de llevar a los protagonistas al punto máximo de dramatismo".

Al igual que en 7 vírgenes, a la hora de hacer el guión, el cineasta sevillano planteó la película "como la narración de una historia y punto, pero también como "una cebolla a la que se le pueden ir quitando y analizando las capas". "Los que ya la han visto dicen que es una película que produce resaca, porque dos días después de verla se sigue pensando en ella", comentaba.

La experiencia fue igual de dura para los actores. Es el caso de Blanca, para quien After supone su debut en la gran pantalla. "Me cogió todo por sorpresa, pero la experiencia me sirvió para aprender muchísimo. Ya la he visto tres veces y como trabajo me parece maravilloso, pero me quedé bastante intoxicada después del rodaje. Me costó bastante volver a levantarme con una visión positiva de la vida".

Para Guillermo Toledo también resultó"muy difícil afrontar el personaje de Julio, un sociópata incapaz de demostrar empatía". "Desde pequeño nos dicen que con dinero, un buen trabajo y cultura triunfas en la vida y eres feliz, pero nos han engañado, y a los tres personajes les pasa igual". La cinta, con un presupuesto de 2,5 millones, será la primera española que compita en el joven Festival de Roma, para la próxima semana llegar a más de cien salas de nuestro país.

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