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Ahmadineyad jura como presidente con protestas en las calles

El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, juró ayer su cargo para un segundo mandato ante el Parlamento, fuertemente custodiado por la Policía y rodeado por miles de personas que con su presencia mostraron su rechazo a los resultados electorales del 12 de junio.

el 16 sep 2009 / 06:46 h.

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El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, juró ayer su cargo para un segundo mandato ante el Parlamento, fuertemente custodiado por la Policía y rodeado por miles de personas que con su presencia mostraron su rechazo a los resultados electorales del 12 de junio.

La Policía iraní montó ayer uno de los mayores despliegues policiales de los últimos tiempos en los alrededores del Parlamento para disuadir a la oposición de las protestas y concentraciones durante el acto de investidura, que comenzó a primera hora de ayer. "Yo, como presidente de la República islámica de Irán, juro ante el sagrado Corán, la nación iraní y ante Dios que seré el guardián de la religión oficial, de la República islámica y de la Constitución", recitó el mandatario en un acto presidido por el Presidente del Parlamento, Alí Lariyani.

El presidente iraní dijo además que no tiene ningún otro deseo que servir al pueblo y a Irán y añadió que su país está dispuesto a colaborar con otras naciones, aunque advirtió que "no soporta la falta de educación" de algunas. "Algunos países -en referencia a Occidente- dicen que reconocemos al nuevo Gobierno pero no le felicitamos, entonces nosotros les decimos que nuestro pueblo no espera vuestra felicitación", dijo Ahmadineyad ante un Parlamento donde destacaba la ausencia de muchos parlamentarios, que con esta acción mostraban sus diferencias con el presidente. Según la agencia de noticias de los obreros de Irán (ILNA), en "el importante" acto se veían dos filas de asientos vacíos al fondo del Parlamento mientras que en las dos filas de delante estaban los invitados.

A pesar de la fuerte presencia policial, y el cierre de la estación de metro de Baharestán, donde está el Parlamento, miles de personas pasearon de forma continua por las aceras de las calles adyacentes al Parlamento de forma pacífica. Las fuerzas policiales y los guardianes de la revolución islámica, que impedían a la gente pararse, ordenaron asimismo el cierre de los comercios y establecimientos en la zona, para impedir que los ciudadanos pudieran detenerse en ellos.

La Policía detuvo a decenas de personas en las calles de Yomhuri y Sepahsalar así como en la plaza de Baharestan en el centro de Teherán. En la calle Sepahsalar, donde hubo algunos enfrentamientos con la Policía, los agentes grabaron imágenes de los manifestantes. Según pudo comprobar Efe, al menos una decena de personas, con las manos esposadas, fueron conducidas hasta el interior de un furgón policial en las inmediaciones de la sede parlamentaria.

Algunos testigos indicaron que otras cinco jóvenes fueron conducidas hasta el interior de un vehículo, al parecer un coche policial camuflado, mientras hacían el signo de la victoria y avisaban a los demás congregados que estaba siendo detenidas.

Al acto no asistieron el jefe de la Asamblea de Expertos, el ayatolá, Alí Akbar Hashemi Rafsanyani, ni otros personajes reformistas como el ex presidente iraní, Mohamad Jatami, quienes han cuestionado los resultados electorales.

Tras la investidura, Ahmadineyad cuenta con dos semanas para presentar al Parlamento los miembros de su nuevo gabinete.

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