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Economía

Al rico calor del olivo

Residencias de ancianos, hoteles y complejos turísticos se suman al uso de la biomasa como fuente de energía

el 04 oct 2009 / 19:47 h.

¿Quién podría pensar que en pleno siglo XXI los huesos de aceituna sirvieran para dar calor? No es ciencia ficción sino el resultado de años de trabajo en el sector de las energías renovables. En Andalucía ya son muchos los que se han sumado al vagón de la biomasa: hoteles, residencias de ancianos y otros complejos se nutren de los residuos más naturales para abastecerse de energía.

La búsqueda de energías alternativas ha encontrado un buen exponente en el hueso de la aceituna, un elemento cuya combustión permite obtener energía térmica, calor.

Una de las principales experiencias en este sentido es la del Hotel Sierra Iruela, un edificio ubicado en plena Sierra de Cazorla que usa el hueso de las aceitunas para obtener calefacción y agua caliente. Así, con una inversión de 190.470 euros, de los que la Agencia Andaluza de la Energía (perteneciente a la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía) ha incentivado 100.878 euros, este hotel ha instalado y puesto en marcha dos calderas de producción de agua caliente con una potencia de 350 kilowatios cada una. El combustible que están usando son los huesos de aceituna (unos 45.000 kilos) procedentes de una almazara cercana, aunque también se podrían utilizar con el mismo resultado cáscaras de otros frutos como la almendra y la piña o las astillas de madera.

El agua caliente producida por estas dos calderas de biomasa (huesos de aceituna) se utiliza para cubrir toda la demanda de energía térmica del hotel, como es la generación de agua caliente para las habitaciones y servicios de la empresa, calefacción y energía térmica requerida por el centro spa con el que cuenta el hotel, etc.

La misma exitosa experiencia se ha repetido en el hotel El Guerra, en Güejar-Sierra, en la provincia de Granada. Aquí se han usado también los huesos de aceitunas para dar calor a su caldera y obtener calefacción y agua caliente. En total, obtienen unos 600 kilowatios de potencia. La inversión realizada para conseguir este sistema energético sostenible asciende a 187.500 euros. La Agencia Andaluza de la Energía también ha apoyado el proyecto con ayudas de 111.200 euros.

Del bosque al asfalto. En la Sierra de Cazorla hay, además del hotel Sierra Iruela, numerosos ejemplos del uso de la biomasa para la obtención de energía. Uno de ellos es el de la empresa Renovables Biocazorla, que trabaja en la construcción de una planta de pellest de biocombustibles. Para obtener este biocombustible, están utilizando como materia prima la poda y los residuos forestales de la zona. Se ha realizado una inversión de más de 5,8 millones de euros, y el incentivo dado por la Agencia de la Energía asciende a más de 1,2 millones.

Son pues muestras de que la biomasa como renovable es una fuente rentable económica y mediombientalmente, que cada vez es más usada por entidades públicas y privadas que invierten ahora para garantizar su futuro.

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