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Alaya 'abronca' a un periodista y le requisa su móvil por cargarlo cerca de su despacho

Un agente fue a buscar al redactor y pudo comprobar que, efectivamente, el profesional no había grabado conversación alguna de la juez.

el 20 may 2014 / 15:48 h.

La jueza Alaya. / EFE La jueza Alaya. / EFE La juez que investiga, entre otras 'macrocausas', el caso de los  expedientes de regulación de empleo (ERE) irregulares, ha ordenado  este martes a la Guardia Civil "retener" el teléfono móvil a un  periodista del diario 'La Razón' porque creía, erróneamente, que le  había grabado con dicho dispositivo. Según ha podido comprobar Europa Press, el redactor de dicho  rotativo se encontraba en los juzgados del Prado de San Sebastián  cubriendo la información relacionada con el caso ERE hasta que, en un  momento dado, el teléfono móvil se le quedó sin batería, por lo que  lo puso a cargar en un enchufe ubicado a unos metros del despacho que  ocupa la juez Mercedes Alaya. Una de las funcionarias del Juzgado de Alaya se percató de la  presencia del teléfono móvil y preguntó de quién era, a lo que el  periodista de 'La Razón' contestó que era suyo, tras lo que pasados  unos segundos salió la juez de su despacho y, con el teléfono móvil y  el cargador en las manos, se dirigió al redactor preguntándole si era  suyo. El periodista le contestó afirmativamente y le explicó que el  teléfono móvil estaba apagado y que lo estaba cargando, pero entonces  la magistrada le "abroncó" y le cuestionó si no había más enchufes en  el edificio donde cargar el móvil que no estuvieran cerca de su  despacho. El periodista le explicó que era el enchufe más cercano al lugar  donde él se encontraba en ese momento y, además, precisó que la  mayoría de los enchufes del edificio de los juzgados del Prado de San  Sebastián no funcionan, una realidad que comprueban día tras día los  profesionales que ejercen su labor en dicho edificio. No obstante lo cual, la instructora fue a buscar a la Guardia  Civil encargada de la vigilancia del inmueble y le ordenó analizar el  contenido del teléfono móvil del periodista, ya que creía que podía  haber grabado con el mismo una conversación que la juez mantenía con  otra persona mientras el móvil, que ha estado apagado en todo  momento, se estaba cargando. Así, un agente fue a buscar al redactor y lo llevó a las  dependencias del Juzgado de Guardia, donde, tras pedirle que se  identificara por medio de su DNI, puso a cargar el teléfono hasta que  se encendió y la Guardia Civil pudo comprobar que, efectivamente, el  profesional no había grabado conversación alguna de la juez. Tras ello, y transcurrida media hora, le devolvieron el móvil y le  permitieron marcharse. Fuentes del caso consultadas por Europa Press han cuestionado la  decisión de la juez y han recordado que "debería encargarse de  resolver" la causa en un momento en el que la Fiscalía Anticorrupción  le ha vuelto a reclamar que mande la investigación al Tribunal  Supremo dada la presencia de personas aforadas.

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