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Alcalá de Guadaíra abre el mercado laboral a los discapacitados intelectuales

Comienzan las prácticas de los participantes en el programa Atticus tanto en organismos públicos como privados.

el 22 may 2010 / 19:02 h.

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Luis Soriano está haciendo sus prácticas en la planta de ITV (Inspección Técnica de Vehículos) de Alcalá de Guadaíra. Su director, Antonio Buzón, está encantado con él. “Es muy servicial y responsable en su tarea, y también nosotros aprendemos de él”, comenta mirándole en una de las líneas de revisión. Es más, quiere apostar por él, que es discapacitado intelectual, para un futuro, ya que tiene planes de abrir una nueva línea para la ITV.

Y es que las personas con discapacidad intelectual tienen una oportunidad en el mercado laboral en Alcalá de Guadaíra, ya que acaban de comenzar estos días sus prácticas en empresas de la mano del plan Atticus. Ocupan puestos en organismos públicos y privados desde los que realizan funciones de apoyo administrativo, como atender a usuarios, controlar el acceso, hacer fotocopias o repartir el correo.

En cada entorno las referencias son positivas, porque hacen bien su cometido y transmiten muy buenas sensaciones entre sus compañeros y superiores.
Es el caso por ejemplo de Teresa Rico Borja, que está en la conserjería del instituto Albero. El conserje no tiene dudas: “Cuando vienen a pedir algo, los alumnos se pelean conmigo, pero con ella no se atreven porque los pone bien rectos”, subraya. El director, Javier Hermida, está contento con ella porque “es eficaz y los estudiantes la adoran”.

En Santa Bárbara Blindados, realiza sus prácticas Manuel Cortegana Martín: distribuye el correo entre los distintos departamentos. Carlos Barbero, su tutor, destaca la buena predisposición en el desempeño de sus tareas.

La última parada es en la piscina cubierta Los Alcores, donde ya domina todos los estilos Antonio Luis Ballesteros: atiende al público, gestiona recibos para el pago de tasas, controla el acceso e incluso maneja con solvencia el programa informático utilizado por el servicio. Todo ello bajo la atenta mirada de su compañera en el puesto, Pilar Márquez, y la tutoría de David Sánchez.

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