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Amaiur, la cosecha de la paz

La coalición abertzale irrumpe con tantísima fuerza que hasta tendrá grupo propio en el Congreso

el 21 nov 2011 / 00:04 h.

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El anuncio del cese definitivo de la violencia por parte de ETA auguraba un fuerte beneficio en las urnas para Amaiur, es decir, para la izquierda abertzale que, en su día, estuviera próxima al ideario de la banda terrorista. En su histórico triunfo, que ni siquiera obtuvo en unos comicios generales la antigua Herri Batasuna (HB), se deben conjugar las esperanzas de paz de un pueblo con una creciente simpatía por el independentismo sin armas más allá del nacionalismo del PNV, que, aun así, conserva el liderazgo en la comunidad en el porcentaje de papeletas (27%), pero no en la cifra de escaños.

La paz, asimismo, ha sido vital a la hora de la participación, que se situó en un 69,20% del censo, cinco puntos más que en la cita electoral de 2008 -entonces fue del 64,03%-. Y la ley electoral vigente juega al habitual capricho de que la fuerza política con más presencia en el escrutinio puede no ser la que se labre más diputados. Es el caso del PNV, que se apunta 17.400 votos más y crece su porcentaje, pero pierde un escaño y cede el liderazgo vasco en el Congreso a Amaiur. Cada provincia vasca arroja un ganador. Vizcaya, el PNV, Álava, el PP, y Guipúzcoa, Amaiur.

En concreto, con algo menos de la cuarta parte de los votos en el País Vasco, la coalición Amaiur (suma de Bildu y Aralar) cosecha 6 diputados de los 18 posibles al Congreso, tras una década de ausencia de la izquierda abertzale, que ahora llevará al hemiciclo su mensaje de independencia -vean la imagen de arriba, más vale que cien palabras-.

Seis sillones más otro por Navarra -labrados en las primeras elecciones españolas sin la presión de ETA- son suficientes para que Amaiur tenga grupo parlamentario propio, a imagen y semejanza de los nacionalistas catalanes de CIU o los vascos del PNV. Las urnas resuelven, así, la pugna por la sensibilidad vasca y marcarán, salvo súbito bandazo terrorista, la tendencia para las autonómicas de 2013.

El PNV, que temía ser víctima del más que esperado impulso de esa coalición, se escapa del ciclón independentista, no así el PSOE, que, a pesar de su victoria en las últimas elecciones vascas, baja a menos de la mitad sus diputados a Cortes, de 9 a 4. Dos claves arroja este resultado. Por un lado, que buena parte de los votos de la izquierda abertzale fue a manos de los socialistas antes de que ETA anunciara el abandono de la violencia. Por el otro, que el actual lehendakari, Patxi López, no era un referente del sentir vasco tan férreo como parecía.

Como cuarta fuerza política, el PP. Repite posición respecto a las elecciones de 2008, aunque, eso sí, apenas gana unos 800 votantes, frente a los descensos registrados por PNV y PSOE. Los populares, a sólo un diputado de los socialistas y a sólo 44.000 papeletas después de que los eternos rivales se hayan dejado atrás alrededor 176.000.

La tarta queda finalmente repartida entre esas cuatro fuerzas. IU es la quinta más votada, pero pierde respecto a los últimos comicios generales, y UPyD duplica votantes.

En el caso del Senado, 4 serán los que aporte el PNV, 3 el PP, 3 Amaiur y 2 el PSOE. Con estos resultados, 2 senadores perderá el PNV, los socialistas recortarán los suyos en 7, los populares, por el contrario, sumarán dos y, por último, Amaiur irrumpirá en la Cámara Alta con tres.

Como era de esperar, Amaiur se centró en la cuestión territorial en sus primeras declaraciones tras el escrutinio.

El cabeza de lista de Amaiur al Congreso por la provincia de Vizcaya, Iñaki Antigüedad, exigió al presidente del PP y futuro presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que tenga altura de miras y se "moje" para pasar a la historia como el presidente "que resolvió una de las crisis que tiene el Estado", la relativa a la "territorialidad".

Desde el PNV, Íñigo Urkullu sentenció que "hoy (por ayer) ha quedado claro que España es España y Euskadi es Euskadi". La cuestión vasca dará que hablar.

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