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Andaluces a pesar de la crisis

Los retrocesos económicos y los tirones centralistas e independentistas no afectan a la identidad andaluza, donde los ciudadanos declaran sentirse tan andaluces como españoles.

el 04 dic 2013 / 20:36 h.

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AND4aWEB No es nuevo. El 75% de los ciudadanos se considera tan andaluz como español y el 56% cree que el Estado de las Autonomías ha sido positivo. Los andaluces, pese a que la crisis ha vuelto a colocar a la comunidad en catastróficos índices de paro –hay un millón y medio de desempleados– y los recortes en educación o sanidad socavan los pilares del Estado del Bienestar, están cómodos. No hay indicios de que crezcan los descontentos con el Estado autonómico ni tampoco de que ahora haya más andaluces que aspiren a mayores cotas de autonomía. Los datos son la Encuesta de la Realidad Social en Andalucía 2013, elaborada por el Centro de Estudios Andaluces con 1.200 entrevistas. 36 años después de que dos millones de ciudadanos colapsaran las calles en una multitudinaria manifestación que dejó claro que Andalucía iba a pelear por una autonomía de primera, los andaluces han moderado sus ansias pero se ha consagrado la idea de que el Estado de las Autonomías ha sido fundamental para el desarrollo socioeconómico. Basta con echar la vista atrás tres décadas para comprobar los avances en la región en términos de Producto Interior Bruto –se ha triplicado– o infraestructuras, el proyecto de la conexión de las capitales andaluzas por AVE está, ralentizado, pero en marcha. Las valoraciones negativas del Estado autonómica quedan, según la encuesta, por debajo del 20%. Para los andaluces, las decisiones de la Junta son tan importantes e influyen tanto en su vida como las del Gobierno y se afianza una concepción abierta de la identidad. Cualquier que viva o trabaje en la comunidad o que se simplemente se sienta andaluz, es considerado como tal por la mayoría. Mientras que en Cataluña la crisis ha acusado el sentimiento nacionalista, en Andalucía no ha ocurrido. Gran parte de la agitación política en las calles catalanas proviene de que ha ido, en los últimos años, calando el mensaje de sus dirigentes de que los recortes son responsabilidad del Gobierno central y fruto de una balanza fiscal injusta, que “expolia” las arcas catalanas a favor del Estado. Esta controvertida tesis, que podría ser discutida por muchos expertos, ha vuelto a cobrar fuerzas a las puertas de que el Gobierno vuelva a publicar las controvertidas balanzas fiscales –que miden lo que cada comunidad aporta y recibe del Estado– y cuando hay una reforma de la financiación prometida para 2014. Ayer la presidenta de la Junta, Susana Díaz, volvió a situarse en el ala menos incendiaria delPSOE y frente a los avisos de Alfonso Guerra –quien sostuvo que la forma de combatir un referéndum “ilegal” es la suspensión de la autonomía catalana– insistió en que el camino es el “diálogo”. Frente a los arreones independentistas de Cataluña, también han cobrado auge las teorías centralistas, que piden la devolución de competencias de las comunidades al Estado o la supresión de órganos autonómicos defendiendo un coste menor de la administración . Precisamente el debate vuelve a agitarse estos días después de que el presidente del Gobierno, MarianoRajoy, haya vuelto a pedir a las comunidades que supriman órganos como los tribunales de cuentas o los defensores del pueblo. El vicepresidente del Gobierno andaluz, Diego Valderas, advirtió ayer que Andalucía no dará “ni un paso atrás”. La réplica se la dio el presidente de la Diputación Provincial de Almería, Gabriel Amat  (PP), que defendió la supresión de organismos para evitar “duplicidades” y tildó las críticas vertidas por IU como una “barbaridad propia de quien no tiene dos dedos de luces”. 36 años después del 4-D hay debate. El Partido Andalucista conmemoró la efeméride con un acto reivindicativo a las puertas de San Telmo e IU reclamará en el Congreso que Manuel José García Caparrós, asesinado en Málaga durante la manifestación, sea considerado víctima del terrorismo.

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