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"Andalucía ha tenido gobiernos demasiado resignados"

El líder de Ciudadanos espera que su formación sea decisiva tras el 22 de marzo.

el 09 feb 2015 / 14:00 h.

LOCAL 14-15 Albert Rivera, presidente de Ciudadanos. / Manuel Gómez. Albert Rivera (Barcelona, 1979) es de los políticos que todavía no arruga el gesto cuando el fotógrafo le corrige la postura para la foto. Es consciente de que pasa por una etapa en la que hay que sacar lo mejor de uno mismo para intentar convencer a cuanta más gente mejor. El líder de Ciudadanos quiere ahora ganarse a los andaluces.   —¿Le pilla mal a Ciudadanos el adelanto electoral? —Nos pilla a pie cambiado la fecha, en cuanto a infraestructura de partido estoy bastante tranquilo. La candidatura es evidente que a día de hoy es poco conocida y puede ser una dificultad, pero creo que nuestra marca, atributos y valores son reconocibles ya por mucha gente.   —¿Cuál es su diagnóstico de la realidad andaluza? —Es una tierra con tantas oportunidades que hace falta un cambio de época, un nuevo tiempo. Reniego de la resignación. Andalucía ha tenido gobiernos demasiado resignados o resignados a hacer lo mismo. Un sistema muy clientelar, dependiente, muy poco dinámico. Y una región muy salpicada por la corrupción. La corrupción ha hecho mucho daño a la moral y a la imagen de los andaluces.   —¿Y ante esa exposición qué trae Ciudadanos? —Ganas de cambiar las cosas, esperanza, ilusión. Conozco Andalucía bastante bien porque tengo familia aquí. El no se puede o el esto tiene que ser siempre así no va conmigo. No creo que aquí haya que tener un paro crónico del 30% o tener unas de las tasas más altas de fracaso escolar. Lo que más me fastidia es que quien ha gobernado saque pecho. Por lo menos, cállate.   —¿Es Ciudadanos una versión zen de Podemos? —Hay comparaciones con Podemos en algunos aspectos que son evidentes, pero la diferencia es que tenemos propuestas económicamente viables. Nadie me va a escuchar proponer algo que no pueda defender con números. Para crear expectativas sobre el cabreo y proponer cosas que no se pueden cumplir ya están Rajoy y el PSOE, no hace falta que venga nadie nuevo.   —¿Fue puro tacticismo el adelanto electoral? —Susana Díaz fijó la fecha más con la calculadora y las encuestas en la mano que teniendo en cuenta los intereses de los andaluces. Y eso lo ve cualquiera. Pero nos apetece jugar este partido. Andalucía es una región que marca tendencias a nivel nacional y que puede ser el primer eslabón de ese cambio.   —¿Le preocupa que el andaluz tenga reparos ante un partido que viene de Cataluña? Hubo declaraciones que aquí sentaron muy mal. —Está superado. Muchos andaluces saben que los catalanes que estamos por la conciliación y por la colaboración somos los de Ciudadanos. No hay nada más español que ser militante de nuestro partido en Cataluña. Creo que es algo que nos beneficia y la gente nos da su cariño en cualquier lugar de España.   —¿Tiene claro a qué partido le robará votos Ciudadanos en Andalucía? —A nosotros nos importa bastante poco. Entiendo que es una cuestión importante para periodistas o politólogos. Se está perdiendo la adscripción a las siglas. La gente sigue teniendo ideas y valores. Nos sitúan en la centralidad y puede que una parte del PSOE más moderado y el sector más moderno del PP vean a Ciudadanos como una alternativa.   —Su candidato a la Junta gobierna con el PSOE en Sanlúcar de Barrameda. ¿Es una pista para saber con quién pactará? —En Andalucía nos va a tocar sentarnos, y nos gustará menos PP, PSOE o Podemos, pero nadie va a tener mayoría absoluta. Quien diga yo no voy a pactar nunca con este partido miente. No voy a criminalizar siglas, ni votantes.   —¿Contempla un pacto PSOE-PP en Andalucía? —El PP y el PSOE quieren pactar la decadencia. Tengo la impresión de que alargarían la agonía y entonces se acercarían a lo que le ha ocurrido al Pasok en Grecia. Mantener en Andalucía una oligarquía para intentar rescatar un sistema que se descompone vaticino que supondría su desaparición. Les veo pactando para mantener la ley electoral, o amparar la corrupción.   —¿Conseguir un escaño ya sería un triunfo? —Entrar en el Parlamento andaluz es parte de ese objetivo, pero el fundamental es ser influyentes en Andalucía para cambiar el rumbo. Creo que podemos ser decisivos. No voy a negar que entrar ya sería una buena noticia, pero queremos más.  

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