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Andalucía lidera los episodios de exclusión contra gitanos

Cuatro de cada diez hechos denunciados tuvieron lugar en la región, según el Secretariado Gitano.

el 06 dic 2009 / 20:36 h.

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Alumnos del colegio San José Obrero, en Sevilla, con alta proporción de alumnos gitanos.
El estudio anual Discriminación y comunidad gitana que elabora la Fundación Secretariado Gitano desvela que el 40% de los 110 casos de exclusión, segregación o marginación que sufre la comunidad gitana en España tienen por escenario las ocho provincias andaluzas. La cifra es la más alta del país y supera incluso la proporción lógica que correspondería por población, pues en Andalucía reside el 37% de los gitanos, unos 270.000. Siendo más, y teniendo en cuenta su presencia cotidiana en la región desde hace siglos, "deberían obtenerse mejores datos", reconocen desde el secretariado.

Aquí se registran 41 casos directos de discriminación y cuatro más que implicaban a gitanos de otras autonomías. Por provincias, Jaén, y más concretamente el municipio de Linares, es la que más casos registra, con 12, seguido de Granada, con nueve, y Córdoba y Jerez de la Frontera, con seis cada una. Dos se registraron en Málaga, otros tantos en Sevilla y uno en Almería, en Roquetas de Mar.

En la penosa lista elaborada por el Secretariado Gitano tienen un importante peso los casos de discriminación en el empleo (25% de las quejas), acceso a la vivienda (9%) y trato igualitario en la educación (7%). En el primer caso, se denuncian casos de entrevistas de trabajo que se acaban bruscamente al ver los apellidos gitanos de una chica, los tiempos de prueba que se acaban de pronto al enterarse un de jefe de que un trabajador pertenece a esta etnia o los comentarios xenófobos de los patronos que sostienen que no contratan a gitanos "porque no son de fiar", "porque si no te la dan a la entrada te la dan a la salida" o porque "no saben ni trabajar y deberían estar muertos". Los expertos reconocen que la crisis ha complicado la consecución de un empleo, pero no es motivo para que en 2008 se haya "incrementado considerablemente el número de casos de discriminación en el acceso al empleo", con nueve casos en 2007 y 28 el pasado año.

Hay dos tendencias preocupantes en estas discriminaciones: se ceban más con las mujeres y, además, se incrementan en las edades más tempranas, cortando en seco las posibilidades de normalización de los gitanos. Así, las víctimas de esta segregación tienen entre cero y 15 años en el 35% de los casos y entre 16 y 30 en otro 39%. En el caso de los jóvenes, hay casos de búsqueda de primer empleo en los que los empresarios responden directamente "aquí no se contrata ni a gitanos ni a rumanos" y hay niños que se han enfrentado a observaciones injuriosas por parte de profesores y a acusaciones equivocadas por conflictos en clase o peleas en el patio -"siempre los mismos metiendo jaleo, gitano tenías que ser"-. El estudio denuncia, a su vez, un trato "degradante" en algunos centros de salud y en comercios donde se le ha llegado a negar una venta a una chica precisamente por su procedencia, y ante la "tolerancia" de otros clientes. No se da cuenta ni de un sólo caso en el que alguien medie en favor de un gitano.

Ante esta realidad, el secretariado solicita a las administraciones más "apoyo" para las víctimas, que temen denunciar "porque no suelen escucharlas", más datos oficiales que conciencien a la población de "las desigualdades a que se enfrentan los gitanos" y la puesta en marcha de mecanismos educativos y de control para evitar estos comportamientos.

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