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Andalucía pide al Gobierno un anticipo de 1.000 millones mientras baraja el rescate

Griñán y Díaz insisten en conocer la letra pequeña del Fondo de Liquidez Autonómico y las contrapartidas antes de solicitar dinero

el 03 sep 2012 / 11:27 h.

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La asfixia financiera de la Junta por el cierre del crédito bancario es acuciante, gravísima. Andalucía, como la mayoría de las comunidades, está abocada a pedir el rescate al Gobierno central, pero mientras sopesa si acogerse al Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) -aún se desconoce la letra pequeña y las condiciones- va a solicitar al Ejecutivo de Mariano Rajoy un anticipo de mil millones. Será a cuenta de su participación en los ingresos del Estado por lo recaudado con los impuestos. Lo anunció ayer la consejera de la Presidencia, Susana Díaz, quien recordó que a comunidades como Valencia o Cataluña -las que están en situación más delicada- ya se lo concedieron.


Las autonomías no pueden aguantar más la falta de liquidez. El FLA, dotado con 18.000 millones, iba a arrancar a principios de este mes pero su retraso está apretando aún más la soga de algunas comunidades. Cataluña advirtió ayer de que tendrá que pedir un crédito puente para afrontar los pagos si se pospone el rescate. El Ministerio de Hacienda aseguró que pondrá en marcha "en breve" este fondo, según informaron a Europa Press fuentes del departamento que dirige Cristóbal Montoro. Con la petición formal realizada por tres comunidades, los 18.000 millones de euros del FLA se reducirán a la mitad (Cataluña ha pedido 5.023 millones, la Comunidad Valenciana, 3.000 millones, y Murcia, 300).


La posición de Andalucía sobre el rescate ha dado un giro de 180 grados. Hace semanas se negaba rotundamente y la Junta sacaba pecho de sus cuentas respecto a otras comunidades -la mayoría del PP- más atragantadas. Pero el discurso del Gobierno andaluz ha cambiado radicalmente y ya se está preparando a la opinión pública para lo que parece inevitable. Andalucía, que actúa como oposición al Ejecutivo de Rajoy a nivel nacional, ha intentado a toda costa evitar sumarse al FLA, entre otras cosas porque acogerse a él significa quedar bajo el control del Estado y perder previsiblemente competencias. Aunque el Gobierno central suavice el discurso, peaje hay, y condiciones también. El Ejecutivo se reserva la última palabra en los Presupuestos de las autonomías y puede obligar a modificar sus planes de ajuste.


Andalucía prefiere que Rajoy convoque urgentemente una Conferencia de Presidentes Autonómicos en la que se arbitren las reglas del juego claras. "Llevo ocho meses pidiendo esa reunión", lamentó ayer el presidente andaluz, José Antonio Griñán, en una entrevista en la Cadena SER. Aseguró que "mientras no se sepan los requisitos y las características del FLA, la Junta no tomará ninguna decisión" sobre el rescate. A su juicio, el FLA no puede ser "una carrera de a ver qué comunidad llega antes a pedir dinero".


La consejera de la Presidencia justificó la petición del anticipo de mil millones en que "los andaluces tenemos derecho" a este dinero, "al igual que la inmensa mayoría de las comunidades lo han hecho meses atrás". Díaz quiso matizar que no se trata ni de acudir "a un fondo de rescate" ni al FLA, sino de pedir "un anticipo como el que en el mes de junio solicitó Valencia de en torno a 300 millones" o el que también ha pedido ya Cataluña. Fuentes del Ministerio de Hacienda afirmaron que los anticipos que han pedido algunas regiones "se verán y se estudiarán".


En realidad el Gobierno quiere que todas las comunidades que necesiten liquidez se acojan al FLA, porque implica tener el control sobre las cuentas autonómicas, igual que Bruselas vigilará y condicionará los números de España si el país pide ayuda. El fondo se nutre de Loterías del Estado (aporta 6.000 millones, para lo que tendrá que pedir un crédito), del Tesoro (4.000 millones) y, sobre todo, los bancos, es decir, otro crédito (8.000 millones). Como los bancos participan del FLA, han cerrado el grifo a las comunidades para forzarlas a que pidan el rescate, ya que las entidades entienden que el Estado les da más garantías.


Díaz, al igual que Griñán, deshojó la margarita. Dijo que "Andalucía sigue valorando" el rescate y "no lo ha descartado en ningún momento" pero que no tomará una decisión hasta que el Ejecutivo no aclare las condiciones. La línea roja para la Junta es que no "limite" las competencias autonómicas. El vicepresidente de la Junta, Diego Valderas, consideró "prematuro" que el Consejo de Gobierno de hoy decida si solicita el rescate y lamentó que Rajoy y Montoro "parecen tener la sartén por el mango".


Lo que está claro es que si Andalucía obtiene dinero del FLA, habrá contrapartidas políticas y todo esto marcará el difícil Presupuesto de 2013, que la Junta tiene que elaborar con el nuevo techo de endeudamiento que le hará perder 2.700 millones.

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