Economía

Andalucía, tan poco competitiva como en el año 1986

Andalucía se encuentra a la cola del ránking de competitividad de las diferentes regiones españolas realizado por la Fundación BBVA en el estudio Competitividad, crecimiento y capitalización de las regiones españolas. Concretamente, es la penúltima, sólo por delante de Extremadura.

el 15 sep 2009 / 01:38 h.

Andalucía se encuentra a la cola del ránking de competitividad de las diferentes regiones españolas realizado por la Fundación BBVA en el estudio Competitividad, crecimiento y capitalización de las regiones españolas. Concretamente, es la penúltima, sólo por delante de Extremadura, y mantiene la misma posición que hace 20 años, tanto en lo que se refiere a la productividad del trabajo y la proporción de personas ocupadas sobre población activa como en lo que respecta a las tasas de crecimiento del empleo y la productividad del trabajo.

En este informe, referente a 2005-2006, la región ocupa el mismo lugar que en 1985-1986, y en él se refleja que Andalucía está en el vagón de cola de todos los indicadores. Sólo supera a Galicia, Murcia y Extremadura en infraestructuras y accesibilidad.

En recursos humanos es la cuarta por el final, sólo superando a Baleares, Extremadura y Castilla La Mancha, mientras que en innovación tecnológica la posición desciende un puesto si se tienen en cuenta los niveles de 1985-1986 y se sitúa entre las siete peores. En el entorno productivo, Andalucía vuelve a estar ser la antepenúltima, igual que hacía hace dos décadas.

Madrid, País Vasco, Navarra y Cataluña ocupan los primeros puestos del ránking de competitividad elaborado a partir del producto interior bruto (PIB) per cápita o nivel de renta por habitante. No obstante, las distancias entre los primeros y los últimos puestos, en términos relativos, han disminuido en dos décadas.

El director del estudio, Ernest Reig, explicó que el trabajo vincula la competitividad regional al nivel de prosperidad y productividad de las regiones, además de insistir en que las ganancias de las mismas no significan pérdidas en las comunidades que son menos competitivas. "Entre las regiones, en competitividad, existen más sinergias que rivalidades", subrayó. Por otro lado, Reig indicó que uno de los puntos de estudio para obtener el ránking de competitividad es el nivel de estudios y, en este aspecto, destacó que a pesar de que los resultados no son especialmente buenos en el caso de Andalucía, ésta ha avanzado en el recorrido que hace 20 años tenía que hacer en materia educativa.

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