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Andando hacia el año nuevo

A partir de esta noche nos daremos cuenta de todo. Empezó hace un mes exacto -el Día de la Constitución-. No era sino una tramoya bien urdida por algún director escondido en alguna parte que, como el de El show de Truman, dirigía nuestros pasos hacia las comidas...

el 15 sep 2009 / 20:45 h.

A partir de esta noche nos daremos cuenta de todo. Empezó hace un mes exacto -el Día de la Constitución-. No era sino una tramoya bien urdida por algún director escondido en alguna parte que, como el de El show de Truman, dirigía nuestros pasos hacia las comidas de empresas o los grandes almacenes; a partir de esta noche volveremos a mirar cómo crece la luna. Hasta que Galileo intentó demostrar lo contrario el mundo creía que el astro del día y el de la noche eran, en realidad, dos satélites de la Tierra; se pensaba que ambos giraban en torno a ella y por eso se repartieron las hinchadas. En todo el planeta los hombres estaban, generalmente, con el Sol y las mujeres, con la Luna.

Tal vez porque los primeros dominaban y sólo dejaban a las segundas las esquinas sinuosas del tiempo, a la Luna se le adjudicó el papel de hechicera, quizás como desaparecía periódicamente, fue convertida en señora de la doble vida, en reina de aquelarres, en misterio de la concepción. Pero algo, anterior al cambio de actitud de los humanos ante su lechosa luz nocturna, debió quedar en Sevilla para conseguir que la ciudad siguiera rigiéndose por ella a lo largo de dos estaciones y que no asumiera el rol de malvada en el Gran Teatro del Año.

A partir de esta noche Sevilla abjura de las otras dos y se pone a contar en el propio almanaque. Algo le dirá que fue engañada cuando le dijeron que el año había terminado con las insulsas campanadas de un reloj, que su ciclo vital era otro, que es ahora cuando comienza el verdadero Adviento. A partir de ahora la Luna será una clepsidra, llenada y vaciada lentamente por una arena cósmica. Miraremos instintivamente hacia el ocaso cada tarde para ver si llega ese aire de cálida humedad del fin del invierno. Entonces será cuando sepamos que llega con él el Nuevo Año.

Antonio Zoido es escritor e historiador

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