Apoteosis cañí del mantecado de Estepa

España se va a comer estas navidades el equivalente en mantecados al peso del submarino nuclear ruso Kursk.

el 04 dic 2013 / 00:24 h.

El presidente del consejo regulador, Eusebio Olmedo; el director del Grupo La Raza, Pedro Sánchez-Cuerda; y el alcalde de Estepa, Miguel Fernández, ayer en Sevilla. El presidente del consejo regulador, Eusebio Olmedo; el director del Grupo La Raza, Pedro Sánchez-Cuerda; y el alcalde de Estepa, Miguel Fernández, ayer en Sevilla. España se va a comer estas navidades el equivalente en mantecados al peso del submarino nuclear ruso Kursk (el mismo que hace trece años se fue a hacerle compañía a Matarile, fuera quien fuese este señor): 18.000 toneladas. No se sabe si el personal, para echar para abajo semejante cantidad de almendra hecha masa en el esófago, se tendrá que beber luego el equivalente en agua dulce a ese mar de Barenst donde se hundió el tristemente célebre navío, pero sí se sabe una cosa: que en Estepa, donde se elabora el 95% de la producción nacional (que es como decir universal), están poco menos que bailando zapateados de alegría por las esquinas. 40 millones de facturación no son para menos. Y así, entre bulerías y peteneras, aprovechando que era cuesta abajo, los responsables del fenómeno acabaron desembocando ayer junto a la estación de autobuses en la Hostería del Prado, del Grupo La Raza. Un local que, para solidarizarse con los productos de la tierra según su costumbre, ha decidido que durante las próximas fiestas servirá mantecados de postre, entre otras exquisiteces, en sus comidas de empresa. ¿Se ha dicho empresa? He aquí la palabra tabú en aproximándose la Navidad: si antaño, llegadas estas fechas, volaban por las oficinas las cestas, las botellas y las cajas de made in Estepa gentileza de la parte contratante, los representantes del mundo del mantecado revelaron ayer en dicho restaurante que el clásico lote de empresa ha bajado una barbaridad, lo menos un 60 o un 70 %, lo cual más que bajar es hundirse como un Kursk cualquiera falto de cariño. mantecadosAsí, a lo tonto, se han contado ya algunos datos escalofriantes. Pues aquí van otros cuantos: gracias a esta fiebre del mantecado, Estepa reduce su paro hasta el 7% de septiembre a diciembre, lo cual es poco menos que pleno empleo. Y son sobre todo mujeres, un 85 %, quienes conforman las plantillas de las 23 empresas del ramo que hay en el municipio. Todas estas cosas las contaron al alimón el alcalde de Estepa, Miguel Fernández, y el presidente del consejo regulador del mantecado de Estepa, Eusebio Olmedo, mientras el anfitrión y director del Grupo La Raza, Pedro Sánchez-Cuerda, destacaba que en sus establecimientos se les ha dado y se les va a seguir dando mucho amor tanto a estos como a los demás productos de la provincia. Total, lo más parecido a una fiesta. Tan parecido, que el chef de la casa sacó un postre especial creado para la ocasión: Copa mantecada en tres texturas. La gente se zampó las tres texturas con fruición extrema, aunque un poquito de fresco no le habría sentado nada mal. El caso es que pusieron hasta un vídeo con el making off. No hay día en que no se aprenda algo en esta profesión: cuando no es de política es de finanzas, de pintura renacentista o de repostería fina. A día de hoy, no se ha producido ningún ERE en la historia del mantecado de Estepa. Estas cosas mejor no decirlas, porque el otro día se contó que la policía de Islandia no había matado nunca a nadie y resulta que anteanoche le dieron el pasaporte, tiroteo mediante, a un pobre orate que se había liado a disparar sin saber por qué. Está claro que hay que disfrutar el presente. Y si uno se hunde, que sea de comer mantecados.

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