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Economía

«‘Aprende a financiarte’ te enseña a ser valiente y a buscar el banco correcto»

Entrevista a Antonio Ponce, presidente de la institución que aglutina las Cámaras de Comercio de Andalucía y representante andaluz en Cámara de España.

el 03 oct 2014 / 12:00 h.

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Antonio Ponce Antonio Ponce. Antonio Ponce es onubense y lleva toda una vida dedicado al mundo de la empresa. Comienza con 14 años su trayectoria profesional y, «tras duro trabajo», hoy en día también está al frente de la patronal provincial FOE y de la Vicepresidencia de la Autoridad Portuaria de Huelva, entre otros cargos. El año pasado, asimismo, recibía el galardón al mejor Ejecutivo de Andalucía. La iniciativa Aprende a financiarte es ilusionante para aquellos que quieren ser autónomos. En la sociedad se ha notado que hay desorientación en ese sentido y ahí es donde actúan las cámaras. ¿En qué consiste exactamente? Se trata de un foro que se ha creado con fondos FEDER (Fondo Europeo de Desarrollo Regional), fondos de Cámaras Andalucía y siempre con la ayuda del Consejo Superior de Cámaras. Se ha constituido para ayudar al tejido empresarial andaluz, especialmente para las pymes y los autónomos. Vemos mucha propaganda financiera pero, tanto el autónomo como la pequeña y mediana empresa, están desorientados. Ahí vamos a dar asesoramiento personalizado, hay expertos, inversores y técnicos de las Cámaras que ayudan en ese sentido para acudir a la entidad financiera correcta. Es una iniciativa muy esperanzadora para la economía andaluza. Además, en los primeros meses las inscripciones superaron los 1.000 usuarios. Los datos económicos son alarmantes debido al número de empresas que vemos que aún cierran… ¿Da miedo lanzarse a hacer realidad una idea? Lo primero que hay que inculcar en la educación es la vocación empresarial, es algo que se ha perdido. Se debe tener verdadera vocación y querer ser su propio empresario. Hoy en día sí que hay gente apasionada por la profesión y por el mundo de la empresa. En Andalucía los jóvenes con este tipo de pasiones se centran en opositar en lugar de crear su propia empresa. Por ello Aprende a financiarte pretende animar esa valentía, porque en Andalucía se han cerrado desde 2008 un total de 151.394 empresas, es decir, hay un 30 por ciento menos. Pasear por Sevilla muestra estos datos claramente. La misma calle Sierpes ha cambiado profundamente; luego hay que ser capaz de reinventar esas empresas para que continúe habiendo movimiento económico. Un ciudadano que con una media de 45 años se queda en paro, ¿qué debe hacer? ¿Formatear su mentalidad y concienciarse de que lo mejor es convertirse en su propio jefe es arriesgado, o conveniente? Ahí está la clave. Muchos puestos de trabajo desaparecen porque no tienen un proyecto bien preparado. Lo ideal es comenzar a prepararte y saber cómo se consigue esa financiación. La gente y las empresas se centran siempre en la solvencia más que en el proyecto, y ahí está el error. A modo de ejemplo, si a un autónomo le conceden un aval se da por satisfecho aún teniendo un interés altísimo, lo cual abocará al fracaso al final a la empresa porque no podrá hacer frente a ello. Este programa comenzó con un proyecto piloto en Castellón, y ahora por vez primera se hace realidad en Andalucía. ¿Por qué aquí? ¿Hay más autónomos que en el resto del país? Nace en Andalucía porque nuestra comunidad autónoma, sinceramente, está muy olvidada en el ámbito empresarial. Aquí históricamente todo trabajador ha vivido conforme a su puesto de trabajo, y la comunidad ha tenido buena industria y turismo. Sin embargo, estos sectores están teniendo dificultades. Durante el verano se han cerrado grandes empresas y hay que actuar y reinventarlas. Los trabajadores deben estar ágiles en ese sentido y aprender a financiarse, nunca mejor dicho, para lanzar este tipo de proyectos. Las pymes andaluzas llevan un peso muy fuerte en el mundo empresarial y eso ha sido así siempre y hay que trabajar duro para que perdure. Los trabajadores de empresas privadas suelen tener un jefe que está por encima. ¿Sería conveniente contagiarse de esa responsabilidad que conlleva ser el jefe para que uno mismo sea capaz de justificar con beneficios su puesto de trabajo? Eso es muy simple: hoy en día no se entienden las palabras trabajador y empresario como tal por separado. Esos dos conceptos se funden con un mismo objetivo: la empresa. Siempre habrá jefe y trabajador, pero los dos deben velar casi por igual por los intereses de la empresa. Si el trabajador se esfuerza por llegar a ser empresario estará defendiendo así la viabilidad de su empresa, y por lo tanto, defenderá lo que es suyo. No se deben conformar con su nómina, hay que luchar por ella. No hay empresario sin trabajadores, y deben fundirse en una nueva idea. Miriam Vicente, del Consejo Superior, asegura que la gente tiene muy buenas ideas y está muy formada; pero quizás el problema esté en la falta de recursos... Evidentemente, la financiación siempre es el problema. Las Cámaras de Comercio están perfectamente preparadas para atender a un empresario y orientarlo, estamos para eso. Ofrecemos profesionales para que le acompañen en casi todo. Así el empresario entiende el proceso entero y se reducen errores y costes, porque entiende todo y tiene a su disposición muchas herramientas que antes no conocía. Sabemos de gente que ha empezado como pequeño empresario y ahora gestiona una gran empresa. Un diario local decía recientemente que los andaluces somos los que menos horas trabajamos. ¿Qué opina al respecto? Yo creo que es un autentico tópico y que somos grandísimos trabajadores. Pero hay un problema: parece que haya muchos derechos sociales que hemos conseguido que el trabajador, en ocasiones, confunde con sus propias obligaciones. Debemos soportar ambas cosas, derecho y obligación de realizar una buena gestión en tu puesto de trabajo. Andalucía cuenta con magníficos profesionales y trabajadores. Estamos poco avanzados en algunos temas pero de nuestras universidades salen auténticos cerebros que salen del país cuando realmente podrían avanzar en su propia tierra con este tipo de herramientas.

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