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Cultura

Aquella década prodigiosa

La promoción de la Facultad de Derecho del 64, a la que perteneció el expresidente Felipe González, celebró ayer su 50 aniversario.

el 07 jun 2014 / 09:03 h.

El periodista PacoCorreal pone el contexto: en el 64, el Betis quedó el tercero en la Liga, la Champions la ganó el Inter de Milan y el Premio Nobel fue a caer en manos del existencialista Jean-Paul Sartre. Pero para existencialismo, el de España, una país «triste y absolutamente negro», donde un grupo de estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla se graduaba en leyes y «en algo más». La promoción 1959-1964 «aprendió el sentido de la Justicia y valores que forman parte de nuestra forma de ser», señaló Miguel Rodríguez Piñero, expresidente del Constitucional y profesor de un curso «clave para la historia de la Facultad de Derecho de Sevilla, de Andalucía y de España», apostilló solemne ayer otro de los miembros de aquella «década prodigiosa», el catedrático de Derecho Mercantil Manuel Olivencia en el acto de celebración del 50 aniversario de aquella promoción en el Paraninfo de la Fábrica de Tabacos. La promoción del 64 es conocida por ser la del expresidente del Gobierno Felipe González, al que ayer se quedaron esperando sus compañeros y profesores. González causó baja alegando un viaje de trabajo a Nueva York. Su profesor Olivencia –que aceptó la propuesta de su pupilo de ser comisario de la Expo del 92 para no dañar su «ego»– le puso «falta grave». «En las agendas hay que reservar una línea para las devociones», señaló el catedrático, recordando –y qué manera de recordar– las palabras del que fuera su maestro, el profesor Ramón Carande: «Me gusta que me agasajen». Pero además de un presidente de Gobierno, de la cantera del 64 salieron grandes reservas: presidentes de la Junta, varios ministros, un presidente del Constitucional, presidentes del Parlamento andaluz, diputados, senadores, letrados de renombre, procuradores, notarios... Antonio Ojeda fue el encargado de romper el hielo del acto y lo hizo dejando encima de la mesa una gran incógnita: «Hace unos días un periodista me dijo, Antonio, la Transición política empezó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla». Si aquella generación de estudiantes de los 60 contribuyó de forma decisiva a la conquista de la democracia para España, ahora que el país se enfrenta a su Segunda Transición, ¿hay una promoción o generación en las aulas de Derecho actuales capaz de liderar esa nueva etapa? El decano actual, Alfonso de Castro –alejado de la imagen estereotipada del abogado–, contesta: «Los jóvenes no es que no estén dispuestos a comprometerse, pero es cierto que el descrédito de la actividad política y la dificultad para hacerse oír y acceder a la primera línea» son muros de contención que, a la espera de ver cuál es la evolución del fenómeno Podemos, parecen infranqueables. 15802217 Compromiso. Responsabilidad. Estas dos palabras fueron las que conjugaron aquellos jóvenes de la década de los 60, aquellos estudiantes que hicieron de la Facultad de Derecho «la mejor de España, incluida Cataluña». Rodríguez Piñero añadió: «Hay otros muchos además de Felipe González. Habéis hecho una labor ejemplar. Hemos estado todos al servicio de la Justicia. Ahora que se habla tanto de corrupción... la ejemplaridad. Ese valor lo aprendimos en la Facultad de Derecho». «Estábamos formando a juristas, pero sobre todo a ciudadanos interesados en la res pública», apostilló posteriormente Olivencia ante un auditorio formado por el penalista Baena Bocanegra, Joaquín Galán, presidente del Consejo Económico y Social de Andalucía; el exalcalde de Sevilla Manuel del Valle;Alfonso Muñoz Repiso –que nació el mismo día que Felipe González–, Emilio Pérez Ruiz, que vivió en primera persona el golpe de Estado del 23F; Gerardo Martínez Retamero, el que fuera presidente del Betis entre el 83 y el 89, y que para Antonio Ojeda ocupó un cargo «más importante» que el de presidente del Gobierno de España... La promoción del 64 también pasará a la historia por ser la primera en la que diez mujeres rompieron moldes. Ayer ejerció como portavoz improvisada de todas ellas la que fuera parlamentaria socialista, entre otros muchos cargos, Carmen Gago Bohórquez. «No hay épocas mejores ni peores pero sí es verdad que nosotras abrimos el camino para todas las que vinieron detrás nuestra», reconoció. Un jovial Baena Bocanegra aseguraba minutos antes del acto que para él «no han pasado 50 años. Todavía puedo verme en los pasillos de la Universidad». Fue precisamente el hecho de que la facultad no esté ya en el edificio más noble de la Universidad de Sevilla lo que puso de acuerdo a todos los presentes. «Si de mí hubiera dependido, esta facultad no se habría ido de la Fábrica de Tabacos», se lamentó Rodríguez Piñero. «Muchos intentamos que no fuera así pero, bueno, Derecho está espiritualmente entre estos muros», afirmó el decano actual. Tras las elecciones europeas del 25 de Mayo, en las que los ciudadanos han mandado un mensaje claro a los dos grandes partidos, el mensaje que se repite es que es el momento de una «nueva generación» que deje entrar aire limpio. Manuel del Valle, uno de esos estudiantes de los sesenta que contribuyó en un «marco de convivencia y diálogo» a abrir las ventanas de España al mundo, echó en falta que esas nuevas generaciones rehúyan el debate con los más veteranos y que no se salgan ni una coma de discursos monolíticos. Alfonso de Castro, de esa generación que pide paso, da una posible salida recordando a Graham Greene: «En el fondo de nosotros mismos siempre tenemos la misma edad». Con unos cuantos años más, los estudiantes de la década prodigiosa todavía pueden dar mucha guerra. De hecho, se emplazaron para dentro de 25 años.

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