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Artesanos de la piedra en Gilena

El certamen de escultura en piedra al aire libre de Gilena (Artifex) decide mañana el destino de las creaciones de tres artistas, que serán utilizadas como mobiliario urbano o pieza de museo

el 27 sep 2014 / 12:10 h.

  El artista valenciano, Antonio Samo, en pleno trabajo de la piedra caliza de Gilena. Foto: Helena Peña El artista valenciano Antonio Samo en pleno trabajo de la piedra caliza de Gilena. Foto: Helena Peña Existe un rincón en la Sierra Sur sevillana donde el color blanco es un reclamo para los artistas internacionales. En la localidad de Gilena, las canteras de piedra caliza tienen un valor que va mucho más allá del comercial –a fin de cuentas, siguen siendo el principal motor económico junto a la producción del aceite de oliva–, algo que el Ayuntamiento y la Colección Museográfica, capitaneados por el alcalde, José Manuel Joya, y el arqueólogo municipal, David Ruiz, han sabido «explotar» para aumentar el patrimonio artístico del pueblo. En este contexto nace Artifex, un certamen bienal de escultura en piedra al aire libre que, en su tercera edición –nació en 2010–, cuenta con la participación de tres artistas de Macedonia, Serbia y Valencia, una elección nada fácil para los técnicos del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla, «quienes han tenido que elegir entre 63 proyectos de 23 países diferentes», asegura Ruiz. De esta forma, Aleksandar Eftimouski, Masa Paunovik y Antonio Samo, llevan dos semanas trabajando en la Plaza de la Ermita, esculpiendo sobre bloques de caliza –que antes han escogido–, a la vista de todo el que quiera deleitarse con el sonido de la rotaflex y el tacto del polvo blanco. Porque para ellos, el simple hecho de haber tenido el privilegio de ser escogidos para participar, ya es una victoria: «al artista se le aloja en un piso, se le paga la manutención y recibe una dotación económica. El ganador se lleva 2.000 euros, y el segundo y tercer clasificado, 1.000», matiza Joya. Pero no solo el premio en metálico es una motivación: «es una oportunidad de oro de esculpir una obra de manera gratuita, en este material que es costoso y muy difícil de conseguir», apunta el artista valenciano, quien se enteró del simposio «por una página de Internet» y cuya escultura es una hoja de árbol que simboliza el paso del tiempo». Además, más allá del mecenazgo cultural, el certamen busca «concienciar a los vecinos sobre el proceso artístico que lleva detrás una obra de este calibre», afirma el arqueólogo municipal, añadiendo que «es significativo el hecho de que ninguna de las obras haya sufrido actos vandálicos». Y es que la escultura ganadora se expondrá en la Colección Museográfica, pero las otras dos ocuparán lugares privilegiados en el mobiliario urbano de manera indefinida. Así, y dado que Artifex es el único certamen de esta tipología que se desarrolla en el casco urbano de una localidad, despierta la curiosidad de los pueblos vecinos. De hecho, el pasado jueves hubo una visita de un colegio de Pedrera. Además, también han mostrado interés en Alcaudete y Campillos. Y eso que el Consistorio gilenense apenas ha invertido unos 6.000 euros en organizar el simposio, «cuando una sola escultura en piedra caliza ya hecha puede rondar los 12.000 euros», aclara Ruiz. Ahora habrá que esperar a mañana domingo para saber cuáles y dónde se expondrán las nuevas obras de arte, que aportarán otro granito de arena al enriquecimiento cultural de un pueblo referente para la cantería artística nacional en los últimos siglos, motivando que, sin haber clausurado aún la presente edición, ya tengan un participante austriaco para la de 2016.

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