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Asenjo: dos cositas

Eminencia, en mi condición de fiel hijo de la Iglesia Católica me veo en la necesidad de anticiparle un par de cositas que, aunque su experiencia y curtido en una feligresía hermana y parecida como es la cordobesa me consta, seguramente por la magnitud, dimensión e importancia de la sevillana...

el 15 sep 2009 / 21:19 h.

Eminencia, en mi condición de fiel hijo de la Iglesia Católica me veo en la necesidad de anticiparle un par de cositas que, aunque su experiencia y curtido en una feligresía hermana y parecida como es la cordobesa me consta, seguramente por la magnitud, dimensión e importancia de la sevillana, los toritos con los aquí tendrá que lidiar o, dicho más suave, las ovejas del rebaño al que llega como pastor, en el momento menos pensado se lo pueden comer hasta el mismísimo perro guardián. Probablemente en embestida y picardía, los capillitas sevillanos poco o nada tengan que ver con los de cualquier otro sitio; y, por ello, con mi mejor buena fe y Fe, se lo digo.

Tenga su Ilustrísima sumo cuidado, sobre todo, con hermanos mayores (los que presiden) y mayordomos (lo que tienen el sobre del estipendio) por cuanto en teología, trato y hacer son maestros del toreo o catedráticos en mundología, observe Su Eminencia con la perfección y oportunidad con que pronuncian la palabra "amén" a lo que vaya diciendo, exhorte y, por supuesto, mande -con o sin báculo-; y después juzgue. Tenga por sentado que las solicitudes de pregonar quinarios, novenas y triduos con sus respectivas funciones principales de institutos y solemnes comuniones generales, no es que le vayan a llover, sino que le van a tronar. No olvide Su Eminencia que tenerle físicamente en la casa-hermandad va a ser una conquista, y tener su palabra (santa y sabia) en la predicación de los cultos, un privilegio.

También, todo hay que decirlo, la otra cosita que le voy a anticipar, es que el sevillano cofrade bueno y comprometido, que los hay y bastantes, (con cargo o sin él) es, probablemente, el mejor y más preparado hombre de Iglesia con que un Pastor de todo el orbe católico puede contar.

José María Font Ortiz es abogado. fontortiz@yahoo.es

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