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Asenjo insta a "no permanecer ajeno" ante "el alarmante incremento" de la violencia contra las mujeres

el 13 jul 2012 / 13:26 h.

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El arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo, ha hecho un  llamamiento a "no permanecer ajeno ante el alarmante incremento de la  violencia que se registra en el ámbito familiar, que afecta a los  mayores y a los no nacidos, pero que se centra también, de forma no  marginal, con las mujeres maltratadas". En su carta del próximo  domingo, subraya el "dramático crecimiento de los actos de violencia  doméstica", que se viene registrando en los últimos años en España,  Andalucía y Sevilla.

El prelado recuerda que "la violencia se ejerce como medio de  control del cónyuge, a través del miedo y la intimidación, e incluye  el abuso emocional y psicológico, los golpes y el ataque sexual,  llegándose, tal como nos muestran las crónicas de sucesos de los  medios de comunicación, a terribles homicidios que culminan con el  suicidio o autolesión del propio agresor".

Más adelante, y según esta carta, el arzobispo apunta a las causas  de esta lacra, y afirma que "los especialistas sostienen que un  pequeño porcentaje de los casos se debe a un desorden psicofísico. En  muchos casos intervienen otros factores, como son el alcoholismo, la  drogadicción o una situación laboral precaria. Los hombres que abusan  de sus mujeres tienden a ser extremadamente celosos y posesivos, y lo  más preocupante es que muchos de ellos han crecido en hogares en los  que ya se ejercía la violencia. Los terapeutas familiares señalan, en  efecto, que la violencia familiar es una conducta aprendida, que se  transmite de generación en generación".

Además, monseñor Asenjo subraya que "el endurecimiento de estas  medidas no es suficiente para salvaguardar la dignidad de la mujer",  y apunta la "necesidad de erradicar" los factores de tipo cultural o  ideológico, "verdaderas causas que propician el actual incremento de  los casos de violencia doméstica".

Por último, concluye su carta con una llamada a la comunidad  cristiana para que "acoja y ayude a las mujeres maltratadas, desde  las parroquias, Cáritas y Centros Diocesanos de Orientación  Familiar".

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