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Economía

Astilleros de Sevilla agotará su carga de trabajo en 2010

Ayer fue un día de alegría en Astilleros de Sevilla, ya que se llevó a cabo la botadura del primer barco contratado directamente por la compañía después de la privatización. El acto tuvo lugar en un momento de confusión, tras conocerse los 600 despidos de la industria auxiliar. Por ahora, la compañía asegura carga de trabajo sólo hasta mediados de 2010.

el 16 sep 2009 / 07:28 h.

Ayer fue un día de alegría en Astilleros de Sevilla, ya que se llevó a cabo la botadura del primer barco contratado directamente por la compañía después de la privatización. El acto tuvo lugar en un momento de confusión, tras conocerse los 600 despidos de la industria auxiliar. Por ahora, la compañía asegura carga de trabajo sólo hasta mediados de 2010.

Aunque ayer fue un día de celebración en Astilleros de Sevilla por la botadura de un barco -el primero contratado desde aquí tras la privatización, un buque de apoyo a plataformas petrolíferas-, las miradas están puestas ahora en el futuro. La compañía precisó ayer en un comunicado que la factoría hispalense está construyendo otro buque gemelo al entregado ayer y un buque ferry para un armador nórdico, "lo que proporciona carga de trabajo hasta mediados de 2010". Lo que pase después está a expensas de que el astillero consiga hacerse con la consecución de nuevos contratos del mercado Offshore, esto es, que sirvan para transportar plataformas como las petrolíferas, "lo que asegurará una exitosa continuidad futura".

Desde la privatización, Astilleros de Sevilla ha mantenido la carga de trabajo en los últimos años gracias a la construcción de las cuatro compuertas de la nueva esclusa para que puedan entrar en el Puerto barcos de más calado, que supuso más de 200.000 horas de trabajo, además de la botadura de otro barco contratado en Astilleros de Huelva pero que se hizo prácticamente al completo en Sevilla, con 600.000 horas.

Ahora, la incertidumbre vuelve, sobre todo tras la polémica suscitada tras conocerse los 600 despidos en la industria auxiliar de los astilleros, debidos, según este colectivo, a la deuda que la compañía tiene con ellos, que cifran en 15 millones de euros entre pagos atrasados y compromisos de pago pendientes de vencer en los próximos meses. El portavoz de la industria auxiliar, José Miguel Sáez Moreno, declaró el pasado miércoles que desde marzo son habituales los incumplimientos en los pagos, y aseguró que esta circunstancia ha provocado desde julio el despido de algo más de 600 trabajadores, el 30% de la plantilla de las empresas auxiliares, que suman 2.000 empleados.

Así, la industria auxiliar considera que "la salida a esta grave situación" pasa por la financiación de Astilleros de Sevilla por parte de entidades privadas, con las que está negociando, aunque les está siendo difícil de conseguir sin el apoyo explícito de entidades públicas como la Junta de Andalucía, asegura su portavoz.

Volviendo al acto de ayer, la botadura fue del EDT Jane, un buque de apoyo a plataformas petrolíferas de última generación encargado por la empresa armadora chipriota EDT Offshore, tuvo como madrina la directora de la empresa armadora, Jane Melas, que da nombre al buque. Según la empresa, esta botadura es "un gran hito", ya que representa la del primer barco contratado directamente por Astilleros de Sevilla tras el proceso de privatización.

El buque está reforzado para la navegación en zonas de hielo, preparado para el transporte de mercancías de bajo punto de inflamación, y está dotado del denominado sistema de posicionamiento dinámico, que permite fijar la posición del buque, incluso en las peores circunstancias de operación en alta mar.

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