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Audiencia rechaza la libertad de Miguel por riesgo de fuga y ve "indicios racionales" de su autoría

el 17 mar 2011 / 13:42 h.

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La Audiencia Provincial de Sevilla ha rechazado dejar en libertad  a Miguel Carcaño, asesino confeso de la joven sevillana Marta del  Castillo y que se encuentra interno desde febrero de 2009 en la  prisión de Morón de la Frontera por estos hechos, debido al  "evidente" riesgo de fuga existente y al hecho de que, además de su  confesión, "existen otros indicios racionales que abonan que fuese el  autor de los hechos".  

En un auto de nueve páginas emitido el pasado día 7 de marzo, al  que ha tenido acceso Europa Press, la Sección Primera de la Audiencia  Provincial ha rechazado de esta manera el recurso de apelación  planteado por la defensa de Carcaño contra el auto por el que el juez  de Instrucción número 4 de Sevilla, Francisco de Asís Molina,  acordaba prorrogar dos años más la situación de prisión provisional  del encartado.  

Según recuerda la Sala, la abogada de Carcaño recurrió la  prolongación de la prisión "por entender que no existen indicios de  su participación" en los delitos de asesinato y agresión sexual que  se le imputan, "y aunque no niega que sea el responsable de la muerte  de la menor, estima que nos hallamos ante un homicidio imprudente",  no obstante lo cual la Audiencia considera que la alegación "no puede  prosperar, por cuanto la parte recurrente obvia que Miguel ha  admitido haber violado y dado muerte a la menor, aunque haya ofrecido  distintas versiones de lo acaecido".  

LA SILLA DE RUEDA Y EL TENSIOMETRO

Al hilo de ello, la Audiencia estima que "existen otros indicios  racionales que abonan que fuese el autor de los hechos", punto en el  que recuerda las declaraciones del menor conocido como el 'Cuco' y de  Samuel Benítez, "que aunque contradictorias también lo inculpan", así  como la declaración del vecino y su novia que vieron al asesino  confeso "en el portal de León XIII portando una silla de ruedas".  


Además, cita la posterior intervención de la silla de ruedas en el  domicilio "y en la que se evidenciaron restos biológicos de Marta,  evidencias biológicas que asimismo fueron detectadas en la cazadora  que esa noche llevaba Miguel; en el tensiómetro que se describe  utilizado para asegurarse de que la menor se hallaba sin vida; en la  cama y en el dormitorio de Miguel".  

Tras ello, recuerda que los hechos por los que Miguel está  imputado pudieran ser constitutivos de sendos delitos de asesinato y  violación "que conllevan penas elevadísimas que por sí mismas  implican un evidente riesgo de fuga, sin olvidar que el cuerpo de la  víctima no ha sido hallado a pesar del tiempo transcurrido, ni que  tampoco ha facilitado datos que permitan dar con su paradero, no  obstante los dispendiosos medios personales y materiales que han  debido ser utilizados para su búsqueda, lo que desde luego ha  dificultado y alargado la investigación de manera infructuosa, y sin  que tal actitud pueda calificarse de colaboradora".  

"GRAVISIMA AFLICCION" SUFRIDA POR LA FAMILIA

"Todo ello ha agudizado el profundo sufrimiento y la gravísima  aflicción que la familia ha sufrido y sigue padeciendo, puesto de  manifiesto por la necesidad de tratamiento médico, con lo que ello  conlleva de desprecio de su dolor", según prosigue la Audiencia, que  añade que, "pese a que la defensa mantenga que la libertad del  encausado hasta el juicio 'podría hacer posible el hallazgo del  cuerpo, ya que de esa manera estaría en la misma posición que están  los demás procesados y tendrían que comunicarse entre ellos', tal  desenlace en modo alguno resulta previsible a la vista del  transcurrir de la causa y la postura errática y en absoluto  colaboradora que ha mantenido".  

Por último, la Sala pone de manifiesto que las imputaciones de los  demás implicados en la causa "son diferentes, pues con independencia  del menor al que esta causa no comprende, las mismas se sitúan en un  momento ulterior a los hechos nucleares, por lo que las alusiones a  un desigual trato procesal no pueden compartirse, y sin que ello  signifique tampoco que la presunción de inocencia pueda hallarse en  entredicho, pues en esta fase lo que ha de valorarse son los indicios  de su participación en los hechos que se le atribuyen".  


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