Local

Australia presta ayuda a Assange y culpa a EEUU de la filtración

El Gobierno australiano ofreció ayer protección consular a su ciudadano y fundador de Wikileaks, Julian Assange, detenido en Londres, por presunto delito sexual en Suecia, a pesar de que éste ha acusado al Ejecutivo de Camberra de connivencia con EEUU para "matar al mensajero".

el 08 dic 2010 / 11:27 h.

TAGS:

-->--> -->

La Embajada de Australia en el Reino Unido ha contactado con Assange para asegurarse de que tiene representación legal y podrá recibir sus visitas igual que cualquier otro nacional en la misma situación, anunció el ministro de Exteriores, Kevin Rudd.

Rudd subrayó que cualquier persona tiene derecho a la presunción de inocencia, horas después de que Assange firmara un editorial en el que denunció que su país está colaborando con EEUU para "matar al mensajero" y ocultar la verdad.

El jefe de la diplomacia australiana atribuyó la culpa del flujo de información publicada por Wikileaks a las personas que la han filtrado y al Gobierno estadounidense por no proteger de forma adecuada sus documentos confidenciales. "La conclusión aquí es que el núcleo de todo esto está en el fracaso del Gobierno de Estados Unidos para proteger eficazmente sus propias comunicaciones diplomáticas", dijo Rudd a radio Melbourne.

Assange, por su parte, señaló en el artículo que a lo largo de los cuatro años de vida de Wikileaks "hemos cambiado gobiernos, pero ni una sola persona, que se sepa de momento, ha resultado dañada", mientras EEUU "ha matado a miles de personas sólo en los últimos meses". "Las sociedades democráticas necesitan medios de comunicación fuertes y Wikileaks es parte. Los medios ayudan a que los gobiernos sean honestos, y hemos revelado verdades como puños sobre las guerras en Afganistán e Irak y la corrupción empresarial", indicó en el diario The Australian, propiedad del grupo News Corporation del magnate Rupert Murdoch.

Assange recordó que el padre de Murdoch fue el primero que contó al mundo el horror de la Batalla de Gallipoli durante la I Guerra Mundial y se enfrentó por la primicia a las autoridades de Australia y el Reino Unido. "Casi un siglo después, Wikileaks está divulgando sin miedo información que debe ser conocida por el público", declaró el australiano, quien no mencionó los presuntos delitos de abusos sexuales que se le atribuyen en Suecia.

 Mientras, su abogado, Mark Stephens, sostiene que hay "poderes oscuros" que persiguen a su cliente y existe una conspiración para encarcelarle, según publicó ayer Evening Standard. "Ayer vimos las sonrisitas de los políticos estadounidenses. La trampa se ha activado. Hay poderes oscuros en acción", afirmó.

Uno de los líderes mundiales a los que más ha comprometido las revelaciones de Wikileaks es el propio Rudd, tachado por diplomáticos estadounidenses de "maniático" e "incompetente" cuando fue primer ministro entre 2007 y 2010. "Francamente, me importa un bledo", comentó el ahora titular de Exteriores tras ser preguntado por el asunto durante una conferencia de prensa.

Rudd no aclaró si Assange será reclamado o no por la justicia australiana cuando regrese a su país, donde la Policía investiga sus actividades por orden del fiscal general, Robert McClelland.

El ex primer ministro conservador John Howard opinó que Assange no debe ser procesado porque "todo periodista publica información confidencial cuando la obtiene". "Lo importante es si el material y su divulgación pueden poner en peligro la vida de personas o la seguridad nacional de países", declaró Howard, bajo cuyo mandato Australia fue un firme aliado de Estados Unidos y apoyó sin fisuras las guerras en Afganistán e Irak.


  • 1