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Economía

Autoayuda para el directivo

La clave de todo, afirma Andrés Gandía en su libro ¿Crisis? En mi empresa, no gracias, radica en utilizar el sentido común

el 21 dic 2009 / 22:18 h.

Andrés Gandía, en primer término, explica su libro junto a Miguel Lucena y Gerónimo Sánchez.

"Usted acaba de ser nombrado director general de una empresa. No crea que las cosas son como se las está imaginando. Ahora bien, hay una fórmula secreta que sirve para todos los problemas y disyuntivas en las que se vea envuelto: aplique el sentido común".

Con esta obviedad, que por obvia a veces pasa desapercibida, comienza el libro ¿Crisis? En mi empresa no, gracias. Supervivencia y éxito que, editado por Eurocei, sirve como excusa perfecta a Andrés Gandía Palau para colocar sobre la mesa unas reflexiones dirigidas a los puestos de responsabilidad de las empresas, pero relatados en clave de humor.

Porque no se trata de un texto académico, ni contiene fórmulas financieras, ni contabilidad, ni otras claves de ese tipo, sólo pretende hacer llegar "los consejos que yo daría a mi hija, si en lugar de empeñarse en estudiar Arquitectura, se hubiera dedicado al mundo empresarial". Aspira, más bien, a servir de manual "de autoayuda del directivo".

"Lo que está escrito no son más que observaciones de cosas obvias que a cualquiera le parecen normales. Pero no es así". Y es que Gandía, actualmente al frente del sector metalmecánico y naval de la Agencia IDEA, también ha estado más de tres décadas en el otro lado, el de la empresa privada, con lo que ha tenido tiempo para cometer errores e "insensateces" y aprender de ellos.

Valga un ejemplo -repuso en el acto de presentación, en la Fundación Valentín de Madariaga-. "Todos disponemos de carné de conducir, pero hay a quien no le ponen nunca una multa ni le han quitado ningún punto y otros que ya les han quitado hasta el carné. Y entre el blanco y el negro, muchos grises". Pues dirigiendo una empresa, asegura, igual. "Todos sabemos lo que hay que hacer, pero unos lo hacen y otros no".

Y es que, a su entender, dos son los errores más frecuentes que se cometen cuando se está en la cúpula directiva de una compañía. El primero de ellos, "creerse que uno lo sabe todo". Y he aquí que el mejor antídoto es saber rodearse de un buen equipo que sea "complementario" con uno mismo. Claro que no es tarea sencilla por el temor a que los que le rodeen sean mejores que uno. Pero eso merecería un capítulo aparte.

Otro fallo fundamental, explica Andrés Gandía, es "pensar que el dinero es gratis. En el libro lo escribo con mayúsculas: el dinero cuesta dinero. O tenemos bien financiada la empresa o hagamos lo que hagamos, vamos al desastre".

El texto, de lectura amena en sus casi 80 páginas, está salpicado de anécdotas y experiencias -unas en carne propia, otras de terceros- que ha conocido a uno y otro lado de la empresa. En muchas de ellas, los protagonistas, aunque sin nombres, son bien conocidos. Y de todas ellas se extrae una moraleja.

Y, para presentar al autor, Miguel Lucena, secretario general de Acción Exterior de la Consejería de Presidencia, pero sobre todo, amigo, del que destacó "una sonrisa que contagia y un optimismo injustificado", bromeó.

Resumiendo, habría que seguir según la propuesta de Gandía, las siguientes recetas: que le "quepa" toda la empresa en la cabeza, conocer y controlar los datos económicos fundamentales, no caer en problemas de tesorería, planificación, dirigir y motivar un equipo "ganador", no crecer demasiado rápidamente, objetividad, tener a los clientes contentos, saber cómo llegar a éstos, concentrar esfuerzos en las mayores ganancias y -esto es importante-, pese a las adversidades, luchar siempre. "Créase capaz, usted puede".

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