Jóvenes al día

«Ayudar es muy importante para mí, y si lo hago a través del flamenco, mejor»

Pura Navarro | Voluntaria de la Fundación Cristina Heeren. A sus 22 años, esta joven de Sevilla ya es toda una cantaora profesional. Desde hace cinco años ejerce como voluntaria de esta fundación de apoyo y promoción del flamenco, a través de la cual lleva a determinados colectivos desfavorecidos el arte del cante jondo.

el 28 nov 2001 / 19:46 h.

Sevilla 25 11 2014: Entrevista a Pura Navarro.Foto: J.M.PaisanoLa Fundación Cristina Heeren de Arte Flamenco es una entidad privada sin ánimo de lucro, creada en Sevilla en 1993 por la hispanista y mecenas norteamericana Cristina Heeren, para la promoción, enseñanza y conservación del flamenco. En 1996, entró en funcionamiento la escuela, única en su género con un plan académico de tres cursos, donde ya se han formado más de 2.000 alumnos de todo el mundo, de la mano de un claustro de profesores en el que figuran reconocidos artistas como José de la Tomasa, Milagros Mengíbar, Javier Barón, Niño de Pura o Pedro Sierra. El programa de becas, financiado con fondos propios, ha beneficiado en estos años a 665 estudiantes, la mayoría jóvenes andaluces y muchos de ellos sin recursos. Artistas que hoy desarrollan carreras profesionales de éxito como India Martínez, Argentina, Rocío Márquez o Manuel Lombo, entre otros. Aunque la fundación se dedica a la enseñanza artística en su mayor extensión, también lleva a cabo proyectos sociales de todo tipo. Cristina Heeren colabora con diversas instituciones sociales y educativas como la Consejería de Asuntos Sociales de la Junta de Andalucía y los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Sevilla. Desde la fundación también han acogido a jóvenes de zonas conflictivas de Sevilla, Huelva y Almería, quienes gracias a sus estudios de flamenco han podido reintegrarse a la sociedad sobreponiéndose a situaciones de abandono, malos tratos, fracaso escolar y marginalidad. También colaboran, llevando el flamenco a las aulas, con centros públicos de educación como el IES Heliópolis de Sevilla, donde celebraron el Día del Flamenco 2014. Desde 2012, también mantienen un convenio de colaboración con el Centro de Mayores de la Fundación Doña María (Fundomar), por el cual sus alumnos ofrecen a los residentes, a sus familiares y al personal que los cuida funciones solidarias de cante, baile y guitarra. La más reciente tuvo lugar el pasado 11 de noviembre, y en ella participó voluntariamente la cantaora sevillana Pura Navarro, una de sus voluntarias más activas. ¿Desde cuándo colaboras con la Fundación Cristina Heeren? ¿Cómo te planteas hacerte voluntaria? Soy voluntaria desde hace cinco años, los mismos que llevo en esta fundación de arte flamenco. Todo surge cuando el director de la Fundación Cristina Heeren, Fernando Iwasaki, me propone participar en este tipo de proyectos. Desde entonces me ofrecí a colaborar, ya que con anterioridad había participado en proyectos de voluntariado pero nunca relacionados con el flamenco y me parecía una labor muy importante. Háblame de tu programa de voluntariado. ¿Qué haces? ¿Cuáles son los objetivos que persigues en tus intervenciones? En principio, lo que hacemos es ofrecer espectáculos lúdicos para el entretenimiento de personas mayores que se encuentran en centros residenciales, como es el caso de Fundomar. También he colaborado en diferentes proyectos para dar a conocer el flamenco en colegios, y en otros espectáculos benéficos que la misma fundación organiza para ayudar en diferentes causas sociales, recaudando fondos por ejemplo. ¿Por qué la intervención a través del flamenco? La Fundación Cristina Heeren se dedica de lleno al flamenco en todo su apogeo. Es por ello que todo lo que hacemos es a través del flamenco. Aunque la fundación en sí se dedica a enseñar y promover el flamenco, también colabora con todo tipo de fines sociales. Siempre que se trate de ayudar, ahí estamos. Para mí ayudar es muy importante y si puedo hacerlo a través de algo que me gusta, como es el flamenco, mucho mejor. ¿Qué es lo más complicado de tu trabajo como voluntaria? Lo más complicado de mi trabajo como voluntaria es la cuestión personal. Me afecta ver a las personas mayores que en algunas ocasiones se sienten solas o al menos apartadas de sus familias y eso les produce tristeza. Acudimos al centro, actuamos, y eso me choca porque lo hacemos para un público que yo personalmente nunca pensé que lo haría. Vemos circunstancias que pensamos que están lejos, que no nos pasarán, pero existen y eso te deja un poco baja de ánimo, pero deseando volver a actuar para ellos. ¿Has conseguido que algún usuario que haya disfrutado de vuestro espectáculo y que lo desconociera se haya aficionado al flamenco? Bueno, personalmente no sé si a partir de la labor que desarrollamos ha habido alguien que se haya interesado o aficionado, lo que sí sé es que acercamos el flamenco a gente que lo desconoce y que después muestran su satisfacción por ello. ¿Qué te aporta personalmente esta labor que realizas? Si tengo que decir qué es lo que me aporta, me decanto por la satisfacción personal. Creo que participar en este tipo de causas y labores sociales te hacen sentir bien contigo misma, y por supuesto, tomas conciencia de que hay circunstancias adversas que afectan a otras personas y que desconocíamos. ¿Cuáles son tus planes de futuro, te ves de voluntaria en unos años? La verdad es que siempre he tenido en mente eso de colaborar como voluntaria de forma mucho más activa a como ahora lo estoy haciendo. Pero el trabajo y los estudios me imposibilitan hacerlo de momento. Seguiré ayudando como ahora lo hago, llevando el espectáculo y el flamenco a personas que de otra forma no podrían llegar hasta él.

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