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Aznalcóllar suspende la feria por la crisis

Siguiendo la medida adoptada el año pasado por Palomares del Río, decide eliminar esta celebración, lo que le supondrá un ahorro de 60.000 euros en un momento en el que todavía debe las nóminas de abril a la plantilla municipal.

el 24 may 2010 / 19:18 h.

La crisis se lleva por delante a la Feria de Aznalcóllar. El Ayuntamiento de Aznalcóllar, que adeuda la nómina del mes de abril a su plantilla, suspende la fiesta, que se iba a tener lugar del 24 al 25 de junio, tras comprobar que su celebración “era inviable teniendo en cuenta las circunstancias económicas” actuales. “Si no hay dinero suficiente para comer, tampoco lo hay para ir al teatro o al cine”, se sinceró el alcalde, Juan José Ranchal (PSOE).

Con esta decisión, ya son dos las ferias engullidas por la crisis, después de que en 2009 se suspendiera la de Palomares del Río. La no celebración de la feria supondrá un ahorro a las arcas municipales de en torno a los 60.000 euros, que fue lo que costó en 2009, cuando ya se había recortado el presupuesto en un 50%. El regidor asoció esta decisión al drástico descenso de los ingresos, que “de un mes para otro” cayeron un 50%. “Los ingresos se han desplomado sin tiempo alguno para preparar un plan de saneamiento”, agregó.

La feria se había celebrado de manera ininterrumpida desde inicios de los años 90. En los últimos años acogía desde una yincana, toros de fuegos y un potaje popular hasta concursos al mejor jinete o amazona, fuegos artificiales y la fiesta del agua.

El drama de Aznalcóllar es el mismo por el que sufren la mayoría de administraciones locales, que se ven en serias dificultades para el pago de proveedores y de las nóminas de sus empleados. En este caso particular, el Ayuntamiento de Aznalcóllar todavía debe pagar las de abril, que espera abonar la próxima semana, mientras que el resto de pagos pretende afrontarlos con acuerdos con el Organismo Provincial de Asistencia Económica y Fiscal (Opaef), dependiente de la Diputación de Sevilla, que está siendo el salvavidas de muchos municipios, y la venta de unos terrenos que son de su propiedad.

Pero además de quedarse sin feria, el equipo de gobierno realizó en los últimos meses una política de ajustes para sobrellevar la crisis. De esta manera, a los habituales recortes que se están realizando en gastos de personal y en congelación de salarios, se suma que todas las fiestas son financiadas de algún modo. Sin ir más lejos, las tradicionales migas que desde hace más de una década se celebran en el Día de Andalucía estuvieron en peligro de extinción –al menos este año– pero afortunadamente recibieron unas subvención de Abengoa, tal y como puntualizó el alcalde. Lo mismo pasó con la organización de la feria del libro, que tuvo también otro patrocinio.

La reducción de partidas para festejos están siendo ahora la última bombona de oxígeno de los consistorios, que sin duda, no están para fiestas tras el recorte de ingresos del Estado y la medida recién tomada por el Gobierno de la Nación de restringirles el crédito. De todos modos, el recurso de ahorrar con las fiestas ya se había tomado hace tiempo. En 2009 se optó por recortar las partidas para orquestas, alumbrado o pirotecnia, como ocurrió, en La Algaba, Arahal o Estepa, entre otros, con una caída de la inversión de hasta el 50%.

El caso más dramático fue el de Palomares del Río, que en números rojos se vio obligado a quedarse sin su feria. Un año después se une Aznalcóllar. Pero no es la única en 2010. El Ayuntamiento de Umbrete acordó el pasado mes de enero suspender de la XXI Feria del Mosto y la Aceituna Fina.

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