Baldomero Gaviño presenta su renuncia como alcalde de Bormujos

Pacta sunt servanda -Los pactos hay que cumplirlos- repite una y otra vez Baldomero Gaviño, en latín, a modo de despedida. El eterno alcalde de Bormujos va a dejar de serlo el próximo miércoles 3 de marzo cuando tenga lugar el pleno de renuncia convocado por él mismo después de presentar por escrito su dimisión.

el 25 feb 2010 / 21:55 h.

De esta manera se cumplirá el pacto firmado con el PP tras las elecciones municipales de 2007 por el que en mitad de la legislatura el gobierno pasaría a manos populares en la persona de Ana Hermoso -ésta afirmó antes de las pasadas navidades que el alcalde es un hombre de palabra-.

Este relevo se va a producir con cierto retraso, toda vez que la última fecha apuntada era para después de Reyes y va a tener lugar dos meses después. Gaviño afirmó ayer que "el problema ha sido que una compañera ha presentado su dimisión, un inconveniente que nos ha dolido y un precio muy alto que hemos pagado por cumplir un pacto". Además, añadía que "para mí es una persona muy querida", en referencia a Salud Minchón, segunda teniente de alcalde que ha dejado su acta coincidiendo con el relevo al frente de la Alcaldía.

El todavía alcalde reconoce que en este momento siente pena y alivio: "las dos cosas. Estoy cansado por las críticas, las obligaciones, las cargas... Las críticas porque vienen de personas que no esperas, que te sorprenden, pero esto va unido al cargo". Por otra parte, afirma que "me siento en cierta manera liberado. Tengo donde emplear mis fuerzas".
Entre otras cosas, Gaviño va a seguir como concejal de su formación, el Partido para el Desarrollo de Bormujos (PDB), en el Ayuntamiento aljarafeño y, en su opinión, "mi grupo sale de esta prueba fortalecido".

Además, va a seguir: "Por supuesto voy a presentarme a las próximas elecciones", afirma categóricamente, aunque luego reflexiona para señalar que "si aparece un compañero que quiera coger mi testigo...".

Si definitivamente decide dejar la política o las circunstancias le llevan a ello, Baldomero Gaviño destaca que "tengo cosas que me gustan mucho, aficiones y devociones", y "no quiero tener tiempo libre".

Como recordó el propio alcalde, fue rejoneador profesional -abría plazas a comienzo de los años 60- y "no me planteo la jubilación como un descanso. Siempre he tenido una gran afición por los caballos desde mis años como rejoneador y el caballo te absorbe mucho tiempo".

Por el momento, la política, en la que lleva en primera fila desde al año 1991 cuando llegó a la Alcaldía de Bormujos, va a seguir siendo su principal ocupación.

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