Local

Bami y Viapol, escuela de gorrillas

el 09 nov 2009 / 20:20 h.

TAGS:

-->--> -->-->--> Pedir dinero a cambio de aparcar coches está penalizado con multa de hasta 120 euros. La ordenanza municipal que regula esta práctica callejera entró en vigor hace un año. El balance: más de 600 multas (aunque muy pocas recaudadas) y 'barra libre' para los gorrillas en barrios como Bami y Viapol.

Se han convertido en figuras habituales de sus calles. A primera hora de la mañana llegan unos, mientras que los que han hecho la noche echan un sueño encima del capó de los vehículos. 9.15 horas. Plaza Rafael Salgado, en el barrio de Bami, las voces reclaman la atención de los coches que pasan por allí: "¡Aquí hay sitio jefeeee!", asegura Juan, uno de estos aparcacoches ilegales que lleva seis años en esta zona próxima a la ciudad sanitaria del hospital Virgen del Rocío y del Sagrado Corazón: "No me drogo, no tomo pastillas ni bebo litronas. Estoy aquí para poder comer". Él se defiende de los que le acusan de alborotar el barrio, aunque los vecinos lo tienen claro: "Esto está igual que peor que antes de la ordenanza. Bami es una escuela de gorrillas. Aquí vienen de todas partes y de todas procedencias", señala el presidente de la asociación vecinal Bami Unido, Antonio Núñez.

Núñez asegura que la ordenanza no ha servido para retirarlos de la calle: "No tiene solución. La ley no permite a la policía otro movimiento que el que están haciendo: un movimiento disuasorio; y, la verdad, multar no es la solución. Eso no sirve para nada". Los residentes subrayan que la mayoría de los aparcacoches ilegales no pueden afrontar el pago de la sanción que se les llega a imponer: "Son personas insolventes, ¿cómo van a pagar 120 euros? No tienen ni domicilios". Su casa es la calle, donde, según relatan los vecinos, hacen de todo: "Esto es un problema de inseguridad y de insalubridad", apostillan. Nuñez destaca que muchos de los gorrillas llegan a "escupir" a los conductores que se niegan a darle el euro estipulado por ellos mismos.


Ante este repunte, piden mayor presencia policial y otras medidas municipales que vayan encauzadas hacia la integración de los gorrillas. De hecho, un sector de los vecinos de Bami llegó a proponer un proyecto de centros de acogida ante la "ineficacia" de la actuación policial. El proyecto espera financiación para echar a andar.

En Viapol la cosa parece haber empeorado en las últimas semanas. Un sector de vecinos de la barriada de Nervión, residentes de las inmediaciones de la avenida de la Buhaíra y del edificio Viapol, ha solicitado una actuación inmediata de la Policía Local ante el aumento de los gorrillas y el repunte de los actos vandálicos protagonizados por ellos.

Según explica el presidente de la asociación Jardines de la Buhaíra, Antonio Coveñas, esta actividad se ejerce en la zona sobre todo a partir de las ocho de la tarde. El presidente de la entidad vecinal detalla varias zonas afectadas: Balbino Marrón, Vermondo Resta, José Recuerda Rubio, Camilo José Cela y los alrededores del edificio de Viapol."Hace pocos días -recuerda el portavoz vecinal- fui testigo directo de uno de los actos violentos de los gorrillas. Uno de ellos cogió un cuchillo y rayó uno de los vehículos. La Policía Local no hace, sin embargo, acto de presencia y sólo se centra en calles de barriadas, como Bami".

 

  • 1