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Economía

Banca Cívica y La Caixa alcanzan un principio de acuerdo para su fusión

Fuentes financieras confirman que la operación “está hecha” a falta de algunos flecos, aunque no hay confirmación oficial.

el 23 mar 2012 / 20:36 h.

Una sucursal de Banca Cívica.

El matrimonio entre Banca Cívica y Caixabank comienza a ser una realidad después de que llegaran ayer a un principio de acuerdo para fusionarse y cerrar así su integración, con lo que conformarán la mayor entidad financiera española, con 345.000 euros en activos, por encima de BBVA tras la compra de Unnim y Banco Santander. Fuentes financieras aseguraron ayer a este periódico que, a falta de algunos flecos, la operación "está hecha", aunque no hay confirmación oficial por parte de ninguna de las dos entidades implicadas, que insistieron en que "prosiguen las negociaciones".

Según las mismas fuentes, el canje de acciones quedará establecido en el entorno de los 2,37 euros por acción, cierre del mercado del pasado jueves, después de que los títulos de Banca Cívica se desplomasen ayer un 6,33% debido precisamente a la espera de una oferta de compra de la entidad catalana. Los consejos de administración de ambos bancos se reunirán a principios de la próxima semana para ratificar el acuerdo. El de Caixabank tendrá lugar casi con total seguridad el lunes. La capitalización bursátil de Banca Cívica si se toma como referencia el pasado jueves supera los 1.178 millones de euros.

La confirmación oficial podría venir antes del lunes si la Comisión Nacional de Valores (CNMV) exige explicaciones a las entidades en las próximas horas sobre la operación, una situación que podría darse este mismo fin de semana y que no tendría repercusión inmediata en la bolsa al estar cerrado el mercado.

Aún no está claro cómo se desarrollará la operación, aunque el regulador bursátil podría obligar a llevar a cabo una opa (oferta pública de adquisición) para abrir la puerta a otros inversores. En cualquier caso, no se va a ofrecer una prima de emisión y se irá directamente al precio del mercado, como adelantó ayer El País, debido a que Banca Cívica es la que necesita ver reforzado su capital para cumplir con la normativa aprobada recientemente.

Se presume que la fórmula que se utilizará será compleja. Caixabank ha estado muy pendiente del proceso llevado a cabo entre Unicaja y Caja España-Duero, que ha estado marcado precisamente por su complejidad, en la que se ha creado un banco malo con cargo al FROB para que las ratios de la andaluza no se vieran perjudicadas por la delicada situación de la castellanoleonesa. Además, el Estado se convierte en avalista final ya que, en caso de necesidad, los títulos de deuda se transforman en capital.

La operación urge porque Banca Cívica tiene de plazo hasta el 31 del presente mes para presentar al Banco de España su plan de recapitalización después del endurecimiento de las condiciones de solvencia recogido en la nueva reforma financiera alentada por el ministro de Economía, Luis de Guindos, que obliga a la banca a unos requisitos de capital más exigentes. El SIP de Cajasol tiene que hacer frente a 2.000 millones de euros que le exige la reforma financiera.

Fuentes financieras aseguraron además que, en principio, cada entidad mantendría su marca, debido al apego al territorio que tienen las cajas de ahorros. También se mantendría la obra social, subrayaron las fuentes, aunque todos estos flecos pueden cambiar a lo largo del proceso de negociación. La absorción de Banca Cívica le permitiría a Caixabank acceder a una cartera de más de tres millones de clientes, además de ganar peso en el sur, el norte y Canarias.

Esta fusión tendrá repercusión en la organización actual de ambas entidades, por lo tanto, también en sus cúpulas. Actualmente, Banca Cívica esta copresidida por Antonio Pulido, presidente de Cajasol, y Enrique Goñi, su homólogo en Caja Navarra. Las fuentes consultadas añadieron que en la negociación se está intentando compensar a Sevilla, actual sede social del SIP de Cajasol, aunque las mismas fuentes descartaron que se convirtiera en subsede de la entidad resultante tras la fusión.

La falta de confirmación oficial tiene que ver también con las implicaciones políticas que la operación conlleva y que podrían influir en cierta medida en la campaña electoral que se ha desarrollado en Andalucía de cara a los comicios de mañana.

Y es que hay que tener en cuenta que si la fusión llega a buen puerto, la región quedaría, tras las dos olas de reestructuración del mapa financiero nacional, con una sola entidad de cabecera, Unicaja, mientras que todas las demás pierden peso específico debido a que quedan en las manos de entidades más grandes. De hecho, en este caso, el pez grande se come al pequeño, ya que Caixabank es cuatro veces mayor en volumen de activos que Banca Cívica, con 273.000 millones frente a 72.000. De haber prosperado la unión con su otros dos novios, Ibercaja y BMN, la operación hubiera conllevado a una relación de tú a tú.

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