Cultura

Barceló, bajo la bóveda de Luca Giordano

Bajo la bóveda de Luca Giordano y con la presencia fantasmal del Guernica, el artista mallorquín Miquel Barceló, acompañado del bailarín y coreógrafo francés Josef Nadj, presentó ayer en el Casón del Buen Retiro -donde repetirá hoy la rompedora creación Paso Doble. (Foto: Efe)

el 14 sep 2009 / 21:04 h.

Bajo la bóveda de Luca Giordano y con la presencia fantasmal del Guernica, el artista mallorquín Miquel Barceló, acompañado del bailarín y coreógrafo francés Josef Nadj, presentó ayer en el Casón del Buen Retiro -donde repetirá hoy la rompedora creación Paso Doble.

Incluida en el programa de actos para celebrar la culminación de las obras de rehabilitación del edificio, Paso Doble, producido por el Festival de Aviñón, llega a Madrid después 35 representaciones por diferentes países. Difícil de definir incluso para el propio Barceló, el espectáculo muestra el proceso de creación de una obra artística con arcilla, que luego destruye.

"Es como una acción teatral, no me gusta llamarla performance, que define demasiado una intervención de arte contemporáneo", aseguró a Efe el artista, muy consciente del lugar donde se desarrolla el espectáculo.

"Yo quería hacerlo aquí. Estamos delante de la pared en la que estuvo colgado el Guernica, soy consciente de su presencia fantasmal, y bajo la bóveda de Luca Giordano, en la que están todos mis pintores favoritos". La presencia del arte vanguardista en el Prado es algo natural según Barceló, para quien el arte siempre es contemporáneo.

"No tiene sentido hablar del arte del siglo XX y separarlo del arte del siglo XVII o XXI. Me gusta la interrelación del arte del pasado y del presente. Son un error las separaciones cronológicas, que a menudo confunden".

Cada una de las acciones es única y mientras que Josef Nadj repite los gestos del artista y los coreografía, éste improvisa creando una obra distinta cada vez. La técnica, asegura, es similar a la que usó para la Catedral de Palma.

"Tengo un espacio detrás para poder golpear la arcilla. También intervengo en el suelo, con los codos, los pies, las manos, trabajamos con todo el cuerpo", señaló y recordó que la acción surgió después de que Josef Nadj le propusiera hacer algo en arcilla. "Primero pensé que los bailarines bailaran sobre arcilla y yo quedarme fuera, pero él me convenció de que yo participase".

Esta surgió de manera fortuita cuando un día Barceló tiró al aire una vasija fresca. "Le dije a Nadj que le diera con la cabeza como un futbolista, se le quedó enganchada y fue tan fantástico, que supuso el inicio de un proceso. Los dos somos bailarines y modelos y acabamos engullidos por el barro".

En otra de las acciones, Barceló aplasta lentamente vasijas frescas sentándose encima. "Estas pequeñas cosas son mi vocabulario pictórico", aseguró el artista, que cuenta con la colaboración del alfarero mallorquín Pere Coll, quien desde primeras horas de la mañana ya se encontraba en el Casón creando vasijas.

La realizada en este espectáculo es una nueva vía de trabajo para el artista mallorquín, que en la actualidad trabaja en la creación de una gran cúpula en la sede de la ONU en Ginebra.

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