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Barrios llenos de ilusión y contrastes

Bellavista llevó cuatro carrozas prestadas por El Coronil mientras Triana lució más de diez propias.

el 06 ene 2012 / 21:33 h.

Las calles de Triana volvieron a recibir abarrotadas a los Reyes Magos, en esta ocasión en la tarde del 6 de enero.

Los recortes del Ayuntamiento por la crisis acentuaron ayer los contrastes entre las cabalgatas de los barrios. Triana estrenó nuevo horario de tarde y presumió de un cortejo real plagado de carrozas, caballos, caramelos, charangas, bandas e, incluso, marcapáginas. Bellavista, en cambio, encaró ayer la decisión municipal de no financiar su cabalgata organizándola ellos mismos y demostrando que la unión hace la fuerza.

Es tiempo de solidaridad pero sobre todo de demostrarla. Bellavista ayer comprobó que no falta ni una pizca de espíritu navideño en su barrio. Eran casi las once de la mañana cuando las entidades del Ateneo de Bellavista empezaban a llegar al Camino de la Ermita, lugar desde donde partió la Cabalgata. Allí, se congregaron vecinos de toda la vida y de los que llevan viviendo pocos años. Familias de otras culturas se apresuraban con su bolsa para coger el mejor sitio y, sobre todo, para colocar a su niño en el lugar más visible de las dos carriolas que el barrio aportó al cortejo.

El resto de la Cabalgata estaba formada por cuatro carrozas -la de los tres Reyes y la Estrella de la Ilusión- prestadas por el Ayuntamiento de El Coronil, cuatro tractores de la Diputación hispalense, una treintena de motos de la asociación "Pitos locos", una charanga y un grupo de beduinos. El PSOE, que cedió 3.500 caramelos y 1.500 unidades entre juguetes y pelotas, estuvo representado allí por el portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Sevilla, Juan Espadas. El mismo alabó el "trabajo y esfuerzo común" de los vecinos que posibilitó que, a pesar de la medida de ahorro del Consistorio, "80 niños participen repartiendo caramelos e ilusión por las calles".

Espadas también criticó al alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido (PP), por suprimir dicho cortejo, que cosecha más de 40 años de tradición, y, sin embargo, "mantener las cabalgatas en otros barrios". Por eso, reclamó al equipo de gobierno hispalense que "actúe con equidad y mantenga el mismo rasero en los diferentes distritos".

Al margen del descontento, el barrio de Bellavista demostró fuerza vecinal y querencia al arraigo de sus costumbres. Las conversaciones sobre los regalos recibidos se mezclaban con los gritos al pasar los reyes. "¡Venga Melchor, dale al balón!", gritaba un padre con afán de coger una pelota para su retoño. Y así fue pasando un cortejo que se recogió en torno a las 15.00 horas.

De Bellavista a Triana. La cabalgata de la otra orilla del río estrenó ayer horario. En torno a las 17.30 horas, los Reyes de Oriente hacían unos de sus últimos recorridos antes de retirarse hasta dentro de un año. En este cortejo, que sí ha recibido financiación del Ayuntamiento sevillano, se vieron algunas diferencias.

Hubo más de diez carrozas -algunas rescatadas de la Cabalgata del jueves del Ateneo de Sevilla-, una veintena de caballistas, dos charangas, dos bandas de música, varios grupos de beduinos y tres caras conocidas para encarnar a los Reyes: el cantante Junior iba como Melchor, el presidente de Proyecto Hombre, Francisco Herrera, como Gaspar y el cantautor Rafael González Serna como el aclamado Baltasar.

En los regalos también se notaron las diferencias. En Triana se cogieron al vuelo y del suelo diferentes ejemplares de pelotas, caramelos, gominolas, gusanitos juegos, platillos e, incluso, marcapáginas para los amantes de la lectura. Niños y mayores se afanaban por hacerse con el regalo más preciado: las pelotas de fútbol que tiraban algunos Reyes. "¡Queremos la pelota!", chillaban entre las múltiples avalanchas de caramelos.

Aunque el Ayuntamiento marcó una directriz de evitar tirar caramelos duros para reducir el despilfarro de dulces y el coste de arrancar de las calles la costra de azúcar que dejan, lo cierto es que ayer los blandos o gominolas brillaron por su ausencia en el conjunto de los cortejos que discurrieron por la ciudad.

Más Distritos. Los Reyes Magos tuvieron ayer mucho trabajo. Desfilaron en casi veinte cortejos repartidos por los distritos de Cerro-Amate, Norte, Nervión, Este-Alcosa-Torreblanca, Macarena, Bellavista-Palmera, Sur, San Pablo-Santa Justa y Triana.

Por la mañana, los cohetes de la Macarena despertaron a los más madrugadores que corrían para ver lo que los Reyes habían dejado debajo del árbol de Navidad. Igual pasó en barrios como Pino Montano y San Jerónimo, donde los más pequeños se entretenían con sus juguetes ajenos a la ilusión de los mayores. Sólo cuatro cabalgatas discurrieron por la tarde. Además de Triana, que este año estrenaba horario vespertino, Sevilla Este, Alcosa y San Pablo dejaron para antes del anochecer su cita con los Reyes.

Indultos para Dora, el Barco Pirata y Narnia

Por otro lado, los sevillanos dieron ayer su tradicional indulto a las tres carrozas que más gustaron en el desfile de la Cabalgata del jueves. Según los oyentes de la Cadena SER, los tres montajes que deben repetir son los dedicados a Dora la Exploradora, Narnia y El Barco Pirata. La primera de las tres fue una de las que el Ateneo ha estrenado este año junto con cinco más: El Puente, Wall-E, la dedicada a la Constitución de 1812, Integración a las Culturas y el Ratoncito Pérez. Tres de estas repitieron en el desfile de ayer de Triana. Por segunda vez, los niños pudieron admirar la de Dora, El Puente y La Pepa. Con este indulto, el Ateneo de Sevilla se ve obligado a repetir estas carrozas en 2013.

 

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