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Batida policial contra los coches mal aparcados en la segunda Ronda

Ni uno, ni dos, ni diez. Por decenas se contaban ayer los coches mal estacionados en la ruta alternativa a la Ronda con la papeletita rosa adherida al parabrisas. La Policía Local no tuvo piedad con los vehículos aparcados en batería en una zona donde ya sólo se permite aparcar en cordón. Foto: J.C.

el 15 sep 2009 / 10:43 h.

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Ni uno, ni dos, ni diez. Por decenas se contaban ayer los coches mal estacionados en la ruta alternativa a la Ronda con la papeletita rosa adherida al parabrisas. La Policía Local no tuvo piedad con los vehículos aparcados en batería en una zona donde ya sólo se permite aparcar en cordón.

Mano dura para limpiar de obstáculos la conocida ya como segunda Ronda. Durante la mañana de ayer en vías como la avenida de Llanes o la Ronda de Pío XII -arterias principales del recorrido alternativo- la presencia de policías con el boletín de denuncias en la mano era una constante. Sólo así, con una "campaña" fuerte de multas, es posible garantizar cierta fluidez a lo largo de los 4,3 kilómetros del recorrido alternativo a la Ronda.

En las postrimerías de agosto, con media ciudad aún de vavaciones, y a una hora de escasa intensidad circulatoria -las 12.30 horas- este reportero consiguió completar el anillo alternativo a la Ronda, desde la Carretera de Carmona hasta la Barqueta, en sólo 13 minutos, una marca récord para los registros que se alcanzarán a partir del próximo lunes, cuando la urbe recupere su pulso ciudadano habitual y la vorágine de tráfico vuelva a ser una constante.

Así lo cree María Ángeles Moreno, enfermera del Hospital Virgen del Rocío y vecina de Nervión, quien ya hace cuentas del tiempo extra que tendrá que invertir para llegar a su trabajo a partir de septiembre. "Actualmente tardo 20 ó 25 minutos tirando por la Ronda del Tamarguillo, la avenida de Llanes y Pío XII. Cuando todo el tráfico de la Ronda empiece a confluir por ahí seguro que tardaré el doble", sentencia con cierto enojo.

Tomás Jiménez, propietario de la tienda de colchones Descanso Plus, en la Resolana, también está que trina con el sentido único de la Ronda. Vive en Sevilla Este y cada mañana emplea de 38 a 50 minutos en acudir a su lugar de trabajo a través de la SE-30. "Cuando la SE-30 absorba buena parte del tráfico desviado de la Ronda tendré que salir de casa con una hora de antelación". Por no hablar del que, a su juicio, constituye el gran problema de la nueva Ronda: la práctica ausencia de zonas de carga y descarga para mercancías voluminosas. "Siempre tenemos que recurrir a alguna ilegalidad para descargar los colchones. Es una locura. Están creando auténticos guetos y obligando a los pequeños comerciantes a cerrar sus negocios. ¿Y luego dicen que ésta es la ciudad de las personas?".

Otros que han visto alterada su salida natural del barrio son los vecinos del Pumarejo, que incluso amenzan con emprender cortes de tráfico en la Macarena si no se habilitan calles de salida de la zona.

La salida natural de los residentes del entorno era la calle Feria hacia Torneo, pero ahora no pueden hacerlo. Así las cosas, pedirán al Ayuntamiento que establezca el cambio de sentido en alguna calle de las que, a día de hoy, son de entrada en la zona intramuros, "porque de salida no hay ninguna y, para colmo, tenemos cortada Relator".

Pero no todo son imprecaciones contra los ideólogos de la implantación del sentido único en la Ronda. Hay ciudadanos que saludan con efusión el cambio. Es el caso de Fermín Bueno, el dueño del bar Casa Fermín, en Don Fadrique, a quien se le llena la boca hablando de esa "peazo de avenida que es la Resolana ahora, que hasta parece la Palmera". Viniendo de Triana, le han mejorado el acceso a su trabajo. "Me a venir bien", concluye.

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