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Cultura

Bécquer se queda sin museo

El Ayuntamiento desiste de convertir en museo la Venta de los Gatos, cuyos dueños la venden por 600.000 euros, cantidad que el Consistorio no está dispuesto a pagar «por responsabilidad»

el 20 jul 2014 / 00:11 h.

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En diciembre de 2012, el Pleno delAyuntamiento de Sevilla aprobó por unanimidad de todos los grupos una moción dirigida a celebrar durante 2013 un Año Bécquer. Después de festejar el 175 aniversario del nacimiento del poeta sevillano con numerosas actividades en 2011, se pretendía conmemorar el centenario del regreso definitivo de sus restos mortales a la ciudad hispalense. venta-gatoEntre las ideas que proponía esta moción, presentada por el grupo socialista y respaldada por el gobierno municipal, destacaba la recuperación de la famosa Venta de los Gatos, un ventorrillo situado a las afueras de Sevilla –en la actual barriada de Las Golondrinas, cerca del cementerio de San Fernando–, que inspiró uno de los relatos más populares de Gustavo Adolfo Bécquer en 1862. La iniciativa consistía en rehabilitar este edificio, inmortalizado por el literato romántico, e iniciar los trámites para convertirlo en un centro de interpretación de los poetas de Sevilla. El proyecto contaba, además, con el respaldo de la Asociación Con los Bécquer en Sevilla, y planteaba también la creación de rutas narrativas atractivas para el turismo por lugares emblemáticos de la ciudad entre los que se incluirían la apertura de la Torre de don Fadrique, así como la puesta en marcha de una red de ciudades becquerianas entre Moncayo y Sevilla con, al menos, cinco paradas intermedias, con localidades relevantes en la vida del autor. La Venta de los Gatos se encuentra actualmente a la venta. Los propietarios piden 600.000 euros por este local de 300 metros cuadrados, libre de cargas y destinado a usos terciarios, aunque con posibilidad de convertirse en vivienda o negocio –si se solicitan los permisos a Urbanismo, y éstos son concedidos–. A cambio de este desembolso, se obtiene el edificio, con unas escrituras donde, según asegura la propiedad, viene certificado el legendario nombre de Venta de losGatos. En la actualidad, este antiguo ventorrillo está completamente vacío, cerrado y es empleado como almacén, mientras encuentra comprador. Sus dueños no tienen constancia de moción alguna ni propuesta por parte delAyuntamiento para convertir aquel espacio en un museo, si bien tienen muy claro que, en cualquier caso, éste u otro proyecto debería pasar por la compra del local al precio demandado actualmente. La concejal de Cultura del Ayuntamiento de Sevilla,María delMar Sánchez Estrella, se pronunció al respecto en declaraciones a ElCorreo de Andalucía, descartando que finalmente sea posible llevar a cabo el museo dedicado a Bécquer en la antigua Venta de los Gatos. «Ese edificio es una propiedad privada», señaló la delegada, que confesó que el Consistorio no se plantea adquirir ese espacio. «Hemos hablado con los dueños a través del Distrito, que también está en contacto con los propietarios, pero no hemos llegado a ningún acuerdo», apuntó SánchezEstrella. «Los dueños tienen la libertad de venderlo. Yo no me planteo comprarlo para el Ayuntamiento. Sobre todo por responsabilidad. Teniendo en cuenta los fondos de que disponemos, adquirir nuevos bienes no es una prioridad», apuntó la concejal, que añadió que además no dependería solo del área de Cultura, sino que tendría que intervenir también la Delegación municipal de Hacienda, «que es la que debería liberar los fondos». Preguntada sobre qué opinión le merece el precio de 600.000 euros puesto por los propietarios, se limitó a responder que ella no es «perito tasador». No es la primera ocasión en que el gobierno de la ciudad pone los ojos en la becqueriana Venta de los Gatos con fines culturales. Según recuerdan los propietarios, ya en los años noventa, con miras a la Exposición Universal de 1992, hubo interés por parte de las instituciones en poner en valor dicho espacio, si bien tampoco se llegó entonces a ningún acuerdo. El antiguo ventorrillo lleva años cerrado y meses a la venta, sin que de momento se haya encontrado un posible comprador. Gustavo Adolfo Bécquer falleció y fue enterrado en Madrid en 1870. Más de cuatro décadas después, en la primavera de 1913, sus herederos, ayudados por un grupo de intelectuales sevillanos, cumplieron el deseo del poeta romántico de reposar eternamente en la Capilla Universitaria de Sevilla.

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