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Bendis, arquitecto de la Marvel

el 06 oct 2011 / 10:02 h.

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Ya lo apuntábamos cuando, allá por febrero de 2010, dedicábamos este espacio a la continuación para todos los públicos de Alias que la Marvel se sacó de la manga para acallar las quejas de todos aquellos lectores que montaron en cólera cuando La Casa de las Ideas cancelaba sin mayores explicaciones una de las mejores series que había visto la luz bajo su techo en años: Alias se conforma, y máxime hoy vista con la perspectiva del tiempo, como un título de referencia para todo aquel que quiera saber cómo escribir un buen cómic de superhéroes sin que estos tengan el protagonismo, sirviendo además como uno de los mejores ejemplos de a qué atenerse cuando se habla del fenómeno Bendis.

Alojada en el sello MAX (el equivalente marvelita del Vertigo de DC y un emblema para todos aquellos tebeos que quieren alcanzar a un público más adulto), Alias supone la piedra fundamental sobre la que Bendis irá cimentando su fama. Coetánea con el trabajo del guionista en Daredevil (su otro título indispensable y la mejor versión que se ha podido leer del personaje junto a la de Frank Miller), Alias sigue las (des)venturas de Jessica Jones, una exsuperheroína que, metida a detective privado, malvive como puede en las calles de Nueva York con encargos sórdidos alejados de la luminosidad de su carrera como compañera de los héroes del universo Marvel.

Descrita por Bendis a la perfección desde el primer número como una de esas personas que te pensarías tener como amiga, la evolución de Jessica en los quince números recogidos en este primer volumen del CES dedicado a la serie es un claro ejemplo de cómo maneja el guionista el tempo de la acción y a sus personajes cuando así se le antoja (recordemos que a Bendis se le ha criticado, y cómo, el que haya convertido la descomprensión narrativa en un fenómeno usual de los cómics de superhéroes actuales). Así, de una mujer con serios problemas de autoaceptación, que prefiere flagelarse y caer en un profundo pozo sin fondo antes de intentar salir adelante, los tres arcos narrativos en los que Bendis implica a su heroína son un particular viacrucis que la llevará a la redención final que podremos leer en el siguiente volumen.

Llena de lenguaje explícito e imagénes que no se quedan atrás (unas imágenes de una personalidad brutal gracias a la magnífica labor de Michael Gaydos) Alias no es una serie orientada al lector impenitente de mutantes, o a aquellos que no sepan valorar las múltiples facetas que puede alcanzar el Universo Marvel más allá de sus héroes con mallas. Pero son precisamente estos los que deberían dejar sus prejuicios a un lado y darle una oportunidad a una de las mejores lecturas que ha salido de La Casa de las Ideas.

Edita Panini en un volumen rústica de 352 páginas por 16,50 euros.

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