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Deportes

Betis-Rayo: revolución para la reacción

Mel puede alinear a Fabricio, Matilla e incluso Ustaritz. Si gana, el Betis volverá a la zona europea.

el 22 oct 2011 / 20:07 h.

Mario y Ustaritz (al fondo), junto a Pepe Mel, pensativo.
El Betis de Pepe Mel acumula tres derrotas consecutivas, la segunda peor racha del madrileño al frente del conjunto verdiblanco, así que hoy, ante un oponente de su propia Liga después de visitar al Real Madrid y justo antes de afrontar dos encuentros seguidos fuera de casa en menos de 72 horas, no tiene más remedio que ganar. Porque ese es su objetivo en cada encuentro que juega y, sobre todo, porque un cuarto tropiezo al principio de una semana con tres compromisos aumentaría la preocupación en torno a un equipo cuya apuesta por el ataque está bien pero que viene de varios encuentros a un nivel bastante discreto. Dicho lo cual, también es imprescindible recordar que el Betis, aunque pierda frente al Rayo Vallecano, continuará entre los diez primeros y con siete puntos de ventaja sobre el ascenso, la misma que antes de que comenzase la jornada. Y si gana, obviamente, aumentará ese margen a los diez puntos y regresará a los puestos europeos, ya que como mínimo adelantará al Málaga.

En vista de este último dato, sería absurdo decir que el Betis de Mel está en crisis. Igual que cuando salió triunfador de las cuatro primeras jornadas no se iba a convertir por eso en aspirante al título de Liga, tampoco por perder tres encuentros (dos de ellos como visitante, uno en el Bernabéu) se le puede considerar automáticamente el peor equipo del campeonato. Pero que no haya urgencias clasificatorias no es incompatible con que el Betis se autoimponga la exigencia de vencer ya sí o sí. Hace un mes que está estancado en los 12 puntos con que abrochó aquella serie inicial, además con cierto bajón futbolístico incluido, y ya se sabe que en fútbol no es bueno estar demasiado tiempo sin sumar, aunque el equipo vaya séptimo y no deba remontar nada.

Que el míster es consciente del horizonte que se abriría delante de su equipo si la mala racha se ampliase a cuatro jornadas resulta patente. La mejor prueba es que durante toda la semana ha estado realizando múltiples ensayos y que la alineación se presume revolucionaria. La convocatoria ya lo es. Para empezar, Mel cita por primera vez en la temporada al portero canario Fabricio, que le disputa la titularidad a Casto una vez superada su lesión de hombro, y sobre todo excluye de la lista a Dorado, uno de los pocos futbolistas que había intervenido en todos los minutos de Liga. A no ser que la memoria falle, que el central cordobés falte a un partido por decisión técnica es algo inédito desde que llegó a Heliópolis. El beneficio en este caso es para otro central, Ustaritz, que por el contrario no ha jugado nada de nada desde que fichó por el Betis. También vuelven a la convocatoria Jefferson Montero y Matilla, mientras que no aparecen Isidoro, Ezequiel y Tosic, como siempre.

Las novedades no se reducen a la lista de diecinueve hombres facilitada ayer por Mel. El entrenador también introducirá varios cambios en la alineación, que seguramente es la más difícil de adivinar desde que empezó el curso. Hay incógnitas en todas las líneas, así de claro. En la portería, Casto puede perder el puesto para que se estrene Fabricio, lesionado en uno de los primeros entrenamientos en Fuenterrabía. En defensa, Amaya puede contar con la compañía de Mario o Ustaritz, ya que con ambos probó Mel durante la semana; en cualquiera de los casos, la pareja será inédita. En el centro del campo, Matilla suena para titular porque así ha estado ensayando también; está por ver si la presencia del toledano supone la suplencia de Salva Sevilla, que en Primera ya no es tan indiscutible como en Segunda. Y en la zona atacante, Jefferson Montero, Momo y Jonathan Pereira pugnan por la banda izquierda y hasta podría hablarse de una pelea por el puesto de delantero centro, porque el habitual es Santa Cruz pero Jorge Molina viene de marcar en el Bernabéu. En otras palabras, muchas dudas que resolver ante un recién ascendido que en la campaña pasada fue un rival directo pero que a día de hoy no lo parece en la lucha por la permanencia; ahí está su balance de una sola victoria para confirmarlo. Pero según el Betis es su Liga, así que ya sabe: a ganar.

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