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Betis, Rayo y Celta ya pelearon por el ascenso en la 91-92

Entonces ascendieron Rayo Vallecano y Celta. El Betis, que sólo ganó dos partidos fuera, fue cuarto y perdió en una fatídica promoción ante el Deportivo.    

el 06 abr 2011 / 19:29 h.

Emana, en el choque ante el Celta.

Celta, Rayo Vallecano y Real Betis. Tres conjuntos para dos plazas de ascenso directo. La película actual es similar a la que protagonizaron idénticos actores en la campaña 1991-92, ejercicio en el que el once de Felipe Mesones no logró su objetivo en una fatídica recta final de Liga y posterior promoción, lotería en la que se midió al Deportivo.  

En aquel episodio, Celta, Rayo y Betis firmaron una lucha sin cuartel por el anhelado regreso a Primera, con el permiso de la revelación liguera, el modestísimo Figueres, desde la cuarta jornada. El escritor del guión de este año parece haber plagiado al diseñado 19 años atrás, con la única excepción del conjunto catalán, que fue tercero, perdió en la agónica promoción ante el Cádiz y ahora purga sus pecados en Preferente.

Como en aquella ocasión, Celta, Rayo y Betis han pugnado por las dos primeras plazas de la Liga. En aquella cita fue desde la jornada 4, y en la actual se demoró sólo una más, la 5a, después de que el Celta desbancara a Las Palmas de la tercera posición.

Curiosamente, hasta tres jugadores de aquel Betis de Mesones continúan en Heliópolis: Pepe Mel, entrenador de la primera plantilla, Gabino Rodríguez, técnico del Cadete de Preferente, y Juan Ureña, integrante de la dirección deportiva. Las diferencias entre uno y otro equipo en datos numéricos son notables. El principal lastre de aquel ejercicio fue el bagaje a domicilio.

El Betis sólo ganó actuando como visitante en Santander ante el Racing (0-1) y al Sestao (0-1). En total, los verdiblancos sumaron el triunfo a domicilio en el 10,5% de las ocasiones, cediendo la derrota en 10 partidos -el 52% del total-. En la campaña actual ya ha vencido fuera en hasta seis veces -Recreativo (1-3), Elche (0-2), Salamanca (0-3), Numancia (1-2), Tenerife (0-3) y Girona (0-1)-, unos datos que suponen el 37,5% de los encuentros.

Hay más diferencias entre un Betis que busca idéntico desenlace: el ascenso. En aquella ocasión, los de La Palmera no fueron líderes en ninguna jornada y sólo ocuparon plazas de ascenso directo en 2 jornadas -5,2% del total- y de promoción en 22 de 38 -57,8%-. En la actual campaña, empero, los discípulos de Mel han sido líderes en 20 de las 32 fechas celebradas hasta la fecha.

En términos de porcentajes supone que el cuadro verdiblanco ha vivido en las alturas en el 62,5% del total de la competición, mientras que en el 15,6% ha habitado en la segunda posición. En las plazas de play-off ha permanecido el resto del torneo regular -7 jornadas de 32, el 21,8%-. Otro dato muy significativo es el balance goleador. En la 91-92, la defensa tipo formada por Antonio Fernando, Ureña, Julio y Rodolfo I, con Trujillo en la meta, nunca gozó de la confianza de la afición.

Los números, con 43 goles encajados -16 más que Rayo y Figueres y 17 más que el Celta-, fueron la prueba del algodón de un equipo que no logró su propósito a causa de su debilidad defensiva, sobre todo a domicilio.

Como visitante, aquel Betis encajó 31 goles en 19 partidos y sólo celebró 13 -0,68 de promedio-. Sólo Sabadell, Racing, Eibar, Sestao y Avilés marcaron menos. Incluso el colista, Las Palmas, fue más efectivo fuera. El de Mel es, sin embargo, muy fiable lejos del Villamarín. Ejerciendo de visitante sólo ha encajado 17 -el tercer mejor balance- y ha celebrado 16 -el cuarto mejor-. Otro dato anecdótico de aquella campaña 91-92.

Entonces la victoria se contabilizaba con sólo 2 puntos. Si hubiese existido la actual norma de 3 puntos por partido, el Betis hubiera sido tercero con 64. El Figueres, rey del empate con 15 igualadas, hubiera sido cuarto. Que el guión no se repita.

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