Local

Bicentenario

Se acerca la fecha clave de un año culturalmente cargado de conmemoraciones. El 2 de mayo de 1808, un pueblo sometido se alzó en armas contra el invasor francés.

el 15 sep 2009 / 01:22 h.

Se acerca la fecha clave de un año culturalmente cargado de conmemoraciones. El 2 de mayo de 1808, un pueblo sometido se alzó en armas contra el invasor francés. Esto dice la épica, y la historia convencional. Y, pese a los castizos y muy "españolistas" deseos de devaluar la épica patria de Un día de cólera, de Pérez Reverte, lo cierto es que temas como la soberanía nacional, la voluntad popular, el nacimiento del liberalismo o la lucha por la libertad están muy vinculados al levantamiento de la "canalla española" contra los ejércitos de Bonaparte.

Qué país éste, pionero de tantas cosas, y, a la vez, fratricida. Como dice Dragó, con quien comparto escasas ideas políticas, en su último libro: "Y si habla mal de España? es español". Aplicable a este país multiforme, no hay verdad política más cierta. Es evidente que el romanticismo napoleónico favoreció el nacimiento de las ideas de nación y, y que la visión romántica sugiere que cada pueblo, para constituirse como tal, debe luchar por tener un Estado. La cuestión es que a nuestro alrededor, el concepto de España equivale también a una visión disgregadora, fratricida y beligerante, visión, por cierto, que el régimen franquista no hizo más que propiciar.

Una Comisión Permanente de ámbito estatal, de muy reciente creación, y que integra una veintena de altos cargos y estudiosos, abordará los actos conmemorativos del bicentenario de la Guerra de la Independencia. Lo que falta saber es el eco que tendrá dicha conmemoración en determinadas Comunidades Autónomas, o lo que es igual, cómo se pueden conjugar los intereses políticos y territoriales con el espíritu épico que conviene a cualquier Estado. Les pondré un ejemplo. Por todo el país proliferan asociaciones napoleónicas que integran miles de ciudadanos, y que durante todo el año se dedican a protagonizar recreaciones históricas relacionadas con la época napoleónica; es decir, se visten con uniformes y recrean fielmente batallas de época. En ello hay un regusto legítimo por los nexos culturales de grupo, por la épica patria cuyo más popular exponente se da en el Sur de los Estados Unidos, con las recreaciones bélicas de los Confederados contra los yankis. Pero en Estados Unidos, como en Inglaterra y Francia, se honra la memoria y el pasado común. ¿Y aquí??

  • 1