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Bienvenida multitudinaria a Asenjo

43 prelados en el altar, un millar de sacerdotes concelebrando, más de cien periodistas acreditados y casi 3.000 invitaciones repartidas. La Catedral colgará mañana el no hay billetes en el acto de toma de posesión de Juan José Asenjo como arzobispo coadjutor de la Archidiócesis de Sevilla.

el 15 sep 2009 / 21:14 h.

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43 prelados en el altar, un millar de sacerdotes concelebrando, más de cien periodistas acreditados y casi 3.000 invitaciones repartidas. La Catedral colgará mañana el no hay billetes en el acto de toma de posesión de Juan José Asenjo como arzobispo coadjutor de la Archidiócesis de Sevilla.

La de mañana en la Catedral será una de esas ceremonias recordadas por largo tiempo en la historia contemporánea de la Iglesia de Sevilla, sólo comparable, por su magnitud y respaldo popular, a las celebraciones más significadas del Año Jubilar, al recibimiento dispensado a fray Carlos Amigo tras su nombramiento como cardenal o -la que todos coinciden en señalar como la conmemoración más multitudinaria- la eucaristía de acción de gracias celebrada en 2003 tras la canonización de Sor Ángela.

El presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, los consejeros andaluces de Economía (José Antonio Griñán), Cultura (Rosa Torres) y Gobernación (Evangelina Naranjo), el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, y sus homólogos de Toledo, Baena, Sigüenza y Montoro, amén del vicepresidente de la Generalitat Valenciana, Juan Gabriel Cotino, encabezan por ahora la larga lista de autoridades políticas y de rango militar, universitario, consular y académico que han confirmado ya su presencia a la ceremonia de mañana, que dará comienzo a las doce del mediodía.

43 prelados. Asenjo, que desde ayer se encuentra en Sevilla -se reunió con el Consejo Episcopal en el Arzobispado y conoció la que será su residencia habitual en el Seminario Metropolitano- se verá arropado en su toma de posesión por el nuncio de Su Santidad, Manuel Monteiro de Castro, y otros 42 prelados, entre ellos tres cardenales -los de Madrid, Rouco Varela, Barcelona, Martínez Sistach, y Toledo, Cañizares Llovera- y nueve arzobispos (el de Tánger, Santiago, el de Oviedo y electo de Valencia, Granada, Zaragoza, Mérida-Badajoz, el arzobispo castrense y administrador apostólico de Asidonia-Jerez, y los eméritos de Pamplona y Tudela y de Mérida-Badajoz.

Sólo 2.700 invitados disfrutarán desde sus asientos de una visión directa del Altar del Jubileo, presidido para la ocasión por la imagen de la Virgen de los Reyes, que estará ataviada con uno de sus mantos de salida, el rojo.

Para facilitar la participación de los fieles que no disponen de invitación se han dispuesto tres zonas donde se podrá seguir la ceremonia a través de 16 pantallas de televisión: la parroquia del Sagrario, con capacidad para 600 personas sentadas; el trascoro de la Catedral; y frente a la capilla de la Virgen de la Antigua, aunque en estas dos últimas zonas no habrá asientos con el fin de acoger a un mayor número de fieles.

El acto, al que han anunciado su asistencia fieles procedentes de Córdoba, Sigüenza (Guadalajara) y otras localidades vinculadas directamente con monseñor Asenjo, tendrá una duración aproximada de dos horas y la Catedral abrirá sus puertas a las 11.00 horas, una hora antes del comienzo. El acceso de los fieles será por las puertas de San Miguel y Bautismo (ambas situadas en la Avenida de la Constitución) hasta completar el aforo.

Asenjo entrará en la Catedral acompañado por el cardenal Amigo y del nuncio apostólico por la Puerta de la Asunción, reservada para las grandes ocasiones, como la llegada de un nuevo obispo. En la entrada, el deán y vicario general, Francisco Ortiz, les dará a besar la reliquia del Lignun Crucis. Acompañados por el Cabildo Catedral se dirigirán a la Capilla de la Antigua, para adorar al Santísimo. Después irán a la Sacristía de los Cálices, y desde allí se iniciará la procesión de entrada de la misa, que tendrá lugar en el Altar del Jubileo. Será al final de la celebración cuando el nuevo arzobispo coadjutor dirija su primera alocución a los fieles.

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