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Bono: "Quien no arrime el hombro, no estará a la altura"

Asegura que con el tiempo se vera la dimensión de la obra de Zapatero  y desea suerte a Rajoy y el apoyo de la oposición

el 06 dic 2011 / 16:31 h.

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El todavía presidente del Congreso, José Bono, pronunció este  martes su último discurso institucional, en la recepción con motivo  del trigésimo tercer aniversario de la Constitución, y aprovechó para  pedir a los partidos políticos, y especialmente al PP y al PSOE, que  "caminen juntos" porque, quien no arrime el hombro, no estará a la  altura.  

En su discurso, tuvo palabras de recuerdo para las víctimas del  terrorismo y de agradecimiento al presidente del Gobierno en  funciones, José Luis Rodríguez Zapatero, tras lo cual acabó  defendiendo su "pasión" por España frente a "críticas serenas o a  chanzas de bajo calibre intelectual o patriótico".

Bono comenzó ensalzando la Constitución de 1978 como una "gesta"  España y remarcando que mientras los españoles estén "unidos en lo  esencial, hay esperanza y no podrá triunfar el fracaso". "Con la  Constitución de nuestra parte y unidos en lo esencial, no hay  peligro", subrayó.

PRIMER ANIVERSARIO SIN LA AMENAZA DE ETA

También se refirió al hecho de que este aniversario "no es un día  cualquiera" porque es el primero "en el que España vive ya sin la  amenaza del terror criminal de los malhechores de ETA".  

"A los españoles nos agobian muchos problemas y el más urgente,  sin duda, el empleo y las economías, pero hoy es imprescindible  recordar que, gracias a la Policía, a la Guardia Civil, a los jueces,  al apoyo de Francia, España ha terminado con esa pesadilla  --aseveró--. Es hoy también buen día para agradecer su trabajo y  subrayar esta feliz circunstancia que durante décadas hemos ansiado.  También hoy, nuestro recuerdo más afectuoso a las víctimas de la  barbarie".

Asimismo, quiso despedir al presidente del Gobierno en funciones,  José Luis Rodríguez Zapatero, en su último acto parlamentario. "No  sólo por cortesía sino, además, con profundo cariño, despido al señor  presidente del Gobierno, quien durante ocho años ha tenido en sus  manos el timón de la gobernación de España".  

En su opinión, "cuando la mar se calme, la tempestad amaine y con  la perspectiva que da el tiempo se puedan distinguir las voces de los  ecos", se contemplará "en toda su dimensión" la obra de Zapatero como  gobernante. "Presidente, has dado a España lo mejor de ti en un  tiempo difícil, y los españoles son generosos y han de saber  apreciarlo como te mereces --dijo--. Presidente, gracias por tus  desvelos. Salud y éxito en tu vida personal y familiar".  

Y también se dirigió "con afecto también sincero" a Mariano Rajoy,  próximo presidente del Gobierno, deseándole acierto en sus decisiones  "en estos momentos difíciles en que le toca asumir la responsabilidad  del Gobierno de España". "Que tu navegación sea fecunda y  constructiva por el bien de todos", apostilló.

Para esta nueva etapa, dijo desear que el PP tenga "el apoyo que  tan necesario es tener en los momentos de adversidad, tan necesario  es, como difícil conseguirlo del adversario político".  

"Alejado de las certezas absolutas, de los dogmas partidistas y  del ceremonial cortesano que busca más la adulación al jefe que el  servicio a los ciudadanos, estoy muy seguro de que quien en esta hora  no arrime el hombro no va a estar a la altura política y moral que  exigen los españoles mas necesitados de solidaridad y de ayuda  --proclamó--. Los parados, los dependientes, los muchos españoles que  no llegan a fin de mes, nos reclaman unidad: `caminen juntos,  pónganse de acuerdo!, nos dicen, de manera clara y contundente".

COMBINAR MEMORIA Y OLVIDO

A su juicio, "resolver los problemas de los españoles que no  pueden vivir sin la solidaridad de todos es más importante que ganar  las elecciones, las pasadas y las que vengan". "Y si para ese acuerdo  hace falta memoria, bebamos de la fuente de la memoria. Pero si para  llegar a entendimientos y acuerdos fuera menester olvidar, bebamos  entonces de la fuente del olvido, que así es como decían los griegos  que se abrían paso la gente inteligente, bebiendo de la fuente de la  memoria y cuando hiciera falta de la del olvido", explicó.  

Según Bono, las generaciones venideras juzgarán a los políticos  por el nivel de vida y bienestar que sepan procurar a los españoles,  para lo cual, abundó, es necesario ir "de la mano", caminar juntos y  ponerse de acuerdo para "llegar mas lejos y que nadie quede en el  camino".

"Aprovechemos el tiempo, unamos esfuerzos, busquemos acuerdos  porque la historia de esta nación y el recuerdo que nos ofrecen estos  antepasados. Cuando la próxima semana se inicie un nuevo tiempo  Legislativo, que cada cual coja con ganas las riendas de sus  responsabilidades. Trabajemos con ímpetu, trabajad con ímpetu, y con  altura de miras", aconsejó.  

TRABAJAR POR ESPAÑA, NO POR LAS PARTES

El presidente del Congreso insistió en la necesidad de "trabajar  por el todo, y no por las partes", porque "una comunidad por si misma  o un individuo aislado quizá puedan correr más rápido que otros menos  veloces, pero lo cierto es que solo juntos se llegará a la meta más  lejana y mejor".  

Por último, trazó su propia despedida de la primera línea de la  política. "El presidente del Congreso se va sin más pasión política  que el cariño a su país, o como dijera (Indalecio) Prieto semanas  antes de morir: se va de este puesto queriendo a España  --enfatizó--.

Ni tengo, ni tuve, ni tendré complejos en confesarlo, frente a las  críticas serenas o las chanzas de bajo calibre intelectual o  patriótico".

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