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Cultura

Boris Izaguirre rastrea la vida de Rosalinda Fox

El escritor presenta en Sevilla su novela sobre la mujer espía.

el 06 feb 2015 / 10:00 h.

El escritor y presentador Boris Izaguirre. / El Correo El escritor y presentador Boris Izaguirre. / El Correo

El escritor, guionista y presentador de televisión Boris Izaguirre presentó ayer en Sevilla Un jardín al norte (Editorial Planeta), su novela sobre los primeros 30 años de Rosalinda Fox, el personaje real que inspiró a María Dueñas para escribir El tiempo entre costuras, y alguien a quien el autor considera «inimitable».

«Me llamó mucho la atención que gustaba sobre todo a las mujeres, porque las mujeres intuyeron en ella una especie de héroe, una persona que encarna un sentido de valentía, de riesgo, de arrojo, pero siempre siendo mujer, y esto es lo que activó en mí el deseo de seguir adelante», explicó Izaguirre sobre Rosalinda Fox. Escrita en primera persona, una decisión que el autor cree «muy hábil», esta historia se lee con el aliento de las novelas de aventuras, la emoción de los relatos de amor y la intriga de los thrillers de espionaje internacional. «Me interesaba que le diera más veracidad a la ficción, y al mismo tiempo que tuviera ese ímpetu con el que Rosalinda Fox vivió sus primeros 30 años», en el que «su vida parecía una galopar incesante». «Contarlo en primera persona le daba esa velocidad», apostilló ayer.

De este modo, Un jardín la norte se puede definir, a juicio del autor, como una novela «sobre un espíritu y una forma de decidir tu vida continuamente», al tiempo que «te atrapa inmediatamente», ya que lleva al lector a una serie «de escenarios extraordinarios y te hace un repaso sobre una parte de la historia del siglo XX muy personal, valiente y arriesgado», aseguró.

Cuestionado sobre la importancia de las apariencias, muy presentes en esta novela, el escritor señala que «son muy importantes para un espía, sobre todo para una espía mujer», porque las apariencias «sirven para ocultar tus verdaderas intenciones o tu verdad, y en ese sentido es una manera más de incitar al lector a seguir leyendo».

Además, Rosalinda Fox «tiene muchas razones para elaborar ese discurso sobre las apariencias, ya que ella misma tiene una apariencia bastante extraordinaria y bastante obvia para una espía; es pelirroja, es la personas más evidente en cualquier salón, y es la que más necesita no ser evidente. Precisamente esa contradicción es lo que le fascina y por eso dedica tanto tiempo a comentar y observar las apariencias». «Me gusta mucho que esta novela tenga tantos ingredientes, espías, aventuras, histórica y también una historia de amor», opinó.

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