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Bosch hace una triste radiografía del Betis del "falso autónomo"

El exadministrador judicial explica la "arraigada alegalidad" en el club; "un jubilado trabajaba de forma permanente y se le pagaba en dinero no declarado".

el 06 nov 2014 / 20:39 h.

boschbosch Bosch, en una imagen de archivo. Foto: EDD. A lo largo de las 43 páginas de su informe, José Antonio Bosch hace una completa radiografía del Betis y recalca las mejoras introducidas durante su gestión en la cantera, las instalaciones, el marketing... Por cierto, repite dos veces que realiza este escrito “a pesar de las horas de trabajo, que de momento nadie retribuye, que conlleva su preparación”. El ‘falso autónomo’ Bosch dice que en el Betis anterior a su llegada predominaban la “alegalidad” y el “falso autónomo”. “En la cantera había escasas altas laborales de personal de cantera, muchos de cuyos empleados cobraban sus honorarios mediante la figura del ‘falso autónomo’”, cuenta. “Una arraigada tendencia a la alegalidad en la entidad conducía a que la mayoría de las obras carecieran de las preceptivas licencias. No se tenía ni permiso para el vertido de aguas en la red pública de saneamiento”, denuncia luego. La atención médica al primer equipo se realizaba “con contrato laboral y mercantil en forma simultánea”, es decir, “el 50% de la percepción se abonaba con nómina y el otro 50% mediante factura”, revela. Yen administración pone el caso de “un jubilado al que se le pagaba su salario en dinero no declarado”. Además, las horas extras se abonaban “con dinero en efectivo no contabilizado”. La secretaría técnica “Había tres personas, una de las cuales vivía en Baleares (Finidi) y de la cual no se conoce informe o actividad alguna”, rememora Bosch. “La dirección deportiva, al parecer, estaba ejercida por el señor Oliver”, admite. “Se contrató un director deportivo y personal que superó con bastante acierto las situaciones deportivas que atravesó el primer equipo”, ensalza. La Fundación “El consejo no transmitió a la Fundación, ni tuvo intención alguna de hacerlo, transmitir, ni a título gratuito ni oneroso, bienes o derechos cuya titularidad corresponde al Betis. Cuando hubo que cerrar Radio Betis y se nos planteó la posibilidad de solicitar una licencia desde la Fundación, la sola posibilidad de que se viese como una ‘cesión de derechos encubierta’ nos llevó a desechar la opción”, explica. “Nadie sabe lo tremendamente difícil y lento que resulta convencer a alguien para que aporte dinero a un proyecto altruista”, añade. El viaje a Libia “En la noche de nuestra llegada pudimos disfrutar de tiroteos varios en la puerta de nuestro hotel y en las calles adyacentes […] Como destino turístico no hubiera sido escogido por ninguna de las tres personas que viajamos […] Logramos una declaración de intenciones sobre un posible patrocinio de la camiseta por parte de una empresa pública libia o desde la propia administración, dado que el Gobierno había decidido patrocinar un club español, otro italiano y un inglés para la promoción de la candidatura de Libia para la Copa de África […] El continuo deterioro de la situación política y social de Libia terminaron por apartar a Libia de la carrera”, relata Bosch.

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