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Deportes

Botía: la reválida está en su mano

El central, cedido al Elche por falta de sitio, regresa a Nervión avalado por su buena campaña y con mucho que demostrar.

el 30 jun 2014 / 12:00 h.

Botía, con Benzema, en un Elche-Real Madrid. Botía, con Benzema, en un Elche-Real Madrid. El Sevilla 2014/15 cuenta ya con tres refuerzos: Denis Suárez, parte del traspaso de Rakitic al Barcelona pero avalado por su enorme talento; Aleix Vidal, un futbolista con capacidad para desequilibrar que ha brillado en tierras almerienses; y Alberto Botía, tras aprobar con nota su temporada en el Elche, al que llegó cedido el pasado verano en vista de que no entraba en los planes de Unai Emery. Ahora, Botía será uno de los cuatro centrales del plantel junto a Fazio, Nico Pareja y Daniel Carriço. Botía llegó al Sevilla en agosto de 2012 procedente del Sporting de Gijón, previo paso por el Barcelona, y  se marchó por la puerta de atrás después de una temporada más bien para olvidar. Y ello pese a que su proyección invitaba a que tanto los técnicos como los aficionados se ilusionaran con él. En 2011, Botía disputó y conquistó la Eurocopa con la selección sub 21 y poco después Vicente del Bosque le convocó para disputar un amistoso de la absoluta contra Chile, además de un encuentro de clasificación para la Eurocopa 2012 frente a Liechtenstein. Además, en 2012 el central de Alquerías (Murcia) acudió a los Juegos Olímpicos de Londres como integrante de la selección nacional. Una serie de reconocimientos, en definitiva, que apuntaban a futbolista importante –tiene tiempo todavía para demostrarlo– pero que no se vieron reflejados sobre en césped en su primera temporada con la camiseta del Sevilla. Por ello, el club decidió que lo mejor era cederle a otro equipo para que disfrutara de minutos en vista de que Emery pensaba dar la titularidad a Fazio y Pareja, con Cala aún en el plantel, Carriço e incluso otros jugadores con capacidad para jugar como centrales, caso de Fernando Navarro o Coke. APROVECHANDO EL TIEMPO. Botía hizo las maletas y se marchó al Elche. Allí, a las órdenes de Fran Escribá, fue uno de los artífices de la campaña más que digna del entonces recién ascendido. Allí, Botía ha disputado 35 partidos (86,6 minutos de media),  ha visto 15 tarjetas amarillas y una roja directa –hándicap éste que deberá superar en esta nueva etapa como sevillista–  y, sobre todo, ha dejado la sensación tanto a Emery como a Monchi de poder aportar cosas al equipo. "Con él tenemos cuatro centrales de garantías. Estamos perfectamente cubiertos ahí. El resto de cedidos no ha tenido continuidad. A Botía le ha venido muy bien su cesión. La decisión está tomada. En el Sevilla tuvo un primer tercio de temporada bastante bueno y luego bajó su rendimiento. Le ha venido bien este año para coger confianza. Es relativamente joven, tiene 24 años, y esos 34 partidos peleando por eludir el descenso le han venido bien", explicaba el subdirector general deportivo días atrás en El Correo. La reválida está, pues, en manos de Botía. Condiciones tiene. Si se pone las pilas, dará alegrías.

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