Bretón inicia una huelga de hambre en protesta contra su aislamiento

El forense Etxebarria cree que "hay datos" suficientes para incriminarle por el asesinato de sus hijos.

el 10 sep 2012 / 16:37 h.

José Bretón, el padre de los dos niños desaparecidos de Córdoba al que se le imputan sus muertes, inició ayer una huelga de hambre en protesta contra las medidas de seguridad que tiene en la cárcel. Consisten en un plan de prevención contra suicidios y su aislamiento en un módulo en el que está separado de otros presos.


Bretón informó de su decisión a la dirección de la cárcel cordobesa y ya por mañana sólo ingirió leche en el comedor. Sin embargo, fuentes penitenciarias explicaron a Europa Press que los funcionarios de la cárcel encontraron en su celda un paquete de galletas de chocolate y otro con dulces navideños.


Imputado por el asesinato de sus hijos Ruth y José, explicó su decisión de llevar a cabo esta huelga de alimentos sólidos para protestar contra el hecho de que tenga que vivir en prisión con el control constante de al menos un preso para evitar que se suicide.
También pide ser trasladado a un módulo con otros presos, una situación que, según las fuentes consultadas, podría tener consecuencias negativas para su integridad física por el carácter de los delitos que se le acusa. Instituciones Penitenciarias mantiene estas medidas de seguridad en torno a Bretón en virtud del artículo 75.2 del Reglamento Penitenciario, según el cual, "a solicitud del interno o por propia iniciativa, el director podrá acordar mediante resolución motivada, cuando fuere preciso para salvaguardar la vida o integridad física del recluso, la adopción de medidas que impliquen limitaciones regimentales, dando cuenta al juez de Vigilancia".

pruebas forenses. Por su parte, el forense vasco Francisco Etxebarria, autor del primer informe que certificó que los huesos quemados en la hoguera de Las Quemadillas son humanos, afirmó ayer que, pese a la imposibilidad de obtener ADN de los restos hallados, "hay datos como para que haya una incriminación, por lo menos, una acusación poderosa hecha desde la propia Fiscalía". "Puede faltar una pieza, pero la figura o fotografía de fondo se ve entera", defendió.


En una entrevista a Radio Euskadi, Etxebarria relató que su intervención en este caso se debió a un amigo que se dedica a hacer prospecciones geofísicas y que había estado en la finca cordobesa. Cuando éste le habló de una hoguera rectangular, pensó "que merecía la pena ver, incluso, esos pequeños trocitos de hueso que dicen que habían recuperado". El forense realizó varias fotografías "desde una cierta distancia" y consideró que "aquello no eran roedores, ni pollos ni nada" sino que "podían ser restos humanos, porque la morfología era clavada a la anatomía humana". Tras cinco horas examinando los restos, no quedó, según sus palabras, "ninguna duda". "El examen directo ha despejado todas las dudas", reiteró. Su informe, dijo, "está ilustrado y si se ve por especialistas, enseguida se entiende que hay un fondo de verdad indiscutible".

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