Local

Brown dimite como líder laborista para favorecer un pacto con Clegg

El primer ministro se irá en el Congreso de su partido del próximo septiembre.

el 10 may 2010 / 19:59 h.

TAGS:

Gordon Brown, a las puertas de la hasta ahora su residencia, el 10 de Downing Street.

Tal y como se preveía, el primer ministro británico no sobrevivirá a la derrota electoral. Gordon Brown renunciará como líder del Partido Laborista para facilitar un eventual acuerdo con el Partido Liberal Demócrata, en un último intento de formar un Gobierno "progresista".

Y es que, con esta inesperada declaración, Brown se excluye como futuro primer ministro -una las exigencias de los liberaldemócratas para pactar con los laboristas- y propicia el principio del fin de su carrera.

Brown hizo este anuncio en una declaración ante el 10 de Downing Street, en la que explicó que seguirá provisionalmente al frente del Gobierno, a la espera de que se resuelvan los contactos entre los distintos partidos políticos para lograr una mayoría parlamentaria que garantice un Ejecutivo estable a largo plazo en el Reino Unido.

"La razón por la que tenemos un Parlamento colgado [sin mayoría absoluta] es que ningún partido ni ningún líder fue capaz de lograr un apoyo pleno del país", dijo el primer ministro. "Como líder de mi partido, debo aceptar esto como un juicio sobre mí. Por lo tanto, tengo la intención de pedir al Partido Laborista que ponga en marcha el proceso necesario para la elección de su propio liderazgo", manifestó Brown.

El primer ministro expresó su confianza en que este proceso "se haya completado a tiempo para que el nuevo líder esté en el cargo para cuando llegue el Congreso del Partido Laborista [a finales del próximo mes de septiembre]" y añadió: "No participaré en esa elección y no apoyaré a ningún candidato en particular".

En un inesperado giro al proceso de negociación que estaban siguiendo el Partido Conservador de David Cameron, ganador sin mayoría de los comicios, y el Partido Liberal Demócrata de Nick Clegg, Brown informó también de que éste último le expresó su intención de entablar "negociaciones formales" con el laborismo.

"El señor Clegg me acaba de informar de que, aunque tiene la intención de mantener el diálogo iniciado con los conservadores, ahora desea mantener negociaciones formales con el Partido Laborista", explicó.

Brown consideró que "el interés de la nación" justifica que haya aceptado esa propuesta de Nick Clegg para mantener contactos y anunció que "el Gobierno se reunirá pronto" para analizar la situación.

La marcha de Gordon Brown llevará a una lucha por la sucesión al frente del laborismo. Entre los candidatos que baraja la prensa británica figuran dos hermanos: el titular de Exteriores, David Miliband, y el ministro del Medio Ambiente, Ed Miliband. Otro de las candidatos más fuertes es, según la prensa, Ed Balls, ministro para la Escuela y la Infancia y las Familias, asesor e íntimo de Brown, pero al que se le atribuye un carácter desabrido que no le hace popular.

Las condiciones. Mientras, el parlamentario David Laws, uno de los miembros del equipo negociador por parte de los liberaldemócratas, recordó que las bases de cualquier acuerdo se basan para ellos en tres puntos clave: financiación de la educación, mejorar del sistema fiscal y reforma electoral.

En cualquier caso, pese a este último intento de Brown por acercarse a los liberaldemócratas, lo cierto es que las posibilidades de una alianza de gobierno con Clegg disminuyen cada hora que pasa y que los laboristas parecen resignarse a verse desalojados del poder después 13 años.

Al hecho de que no bastarían los votos de ambos partidos para alcanzar la mayoría absoluta -con lo que necesitarían el concurso de terceros, entre ellos los nacionalistas escoceses y galeses- se suma el rechazo que provocaría en buena parte del electorado el mantenimiento en el cargo de un político gastado como Brown. La prensa derechista sería además inmisericorde con una alianza así, como con la sustitución de Brown por otro político, lo cual equivaldría a colocar otra vez en Downing Street a alguien que no concurrió como líder del partido a las elecciones.

  • 1