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Economía

Bruselas pone sobre la mesa 30.000 millones para Grecia

El Ejecutivo griego confía en no tener que recurrir a la ayuda europea.

el 11 abr 2010 / 16:25 h.

El comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, y el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, ayer.

Los socios europeos ofrecieron ayer a Grecia préstamos por valor de 30.000 millones de euros a un tipo de interés inferior al que actualmente le exigen los inversores, pero superior al del FMI, en una operación de urgencia destinada a evitar su quiebra financiera.

A pocas horas de que se abran los mercados, los gobiernos de la Zona Euro se pusieron de acuerdo sobre las condiciones para la concesión de un primer préstamo europeo coordinado a Grecia, una situación inédita en los diez años de historia del euro.

El presidente del Eurogrupo y primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, aclaró que la decisión de activar los préstamos no se ha tomado todavía, "porque Grecia no lo ha pedido", pero que los compromisos alcanzados permitirán desencadenar la ayuda inmediatamente, si se produce la solicitud. Se requerirá, por lo tanto, otra decisión, por unanimidad de los Dieciséis, si el gobierno de Yorgos Papandréu pide el dinero.

El Tesoro griego tiene que hacer frente mañana a una nueva subasta de deuda pública.

La Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE) recibieron un mandato para comenzar a negociar desde hoy mismo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y con el Gobierno griego un programa conjunto a tres años, que precisará los montantes finales, las condiciones y los vencimientos de los préstamos, ya que el paquete de 30.000 millones acordado sólo cubriría el primer año.

Los ministros de Finanzas de la Eurozona celebraron una reunión por videoconferencia en la que cerraron el precio de los préstamos bilaterales, último escollo pendiente en la operación de asistencia a Grecia.

Otra parte de la ayuda financiera, que se calcula en alrededor de 15.000 millones de euros, será aportada por el FMI, conforme al acuerdo alcanzado por los dieciséis países miembros de la Eurozona el pasado 25 de marzo.

El Eurogrupo acordó los detalles de la fórmula que permitirá calcular el tipo de interés al que prestarán los socios europeos y que se basa en los criterios usuales del FMI con "algunos ajustes" destinados a eliminar los eventuales elementos de subvención.

De hecho, según Rehn, el dinero europeo le resultará más caro a Grecia que el que obtendrá del FMI. Según una declaración publicada por el Eurogrupo, los préstamos a tipo variable se basarán en el Euríbor a tres meses. A esto añadirán los socios un recargo de 300 puntos básicos, y otros 100 puntos adicionales en el caso de los montantes con un vencimiento superior a tres años.

Además, cobrarán una tasa única de un máximo de 50 puntos básicos con el fin de cubrir los costes operativos.

En total, si se parte de las referencias vigentes en el mercado el pasado viernes, el interés de los préstamos a tres años con tipo fijo será del 5%.

Tanto Juncker como Rehn aseguraron que este precio cumple, en las circunstancias actuales, la exigencia impuesta por los jefes de Estado o Gobierno de que la ayuda a Grecia no contenga ninguna subvención. La canciller alemana, Angela Merkel, había insistido especialmente en esta condición, para evitar pleitos legales en su país, donde la opinión pública y los principales partidos exigen el cumplimiento estricto de las reglas de la unión monetaria, que impiden el rescate de un socio de la Eurozona derrochador.

Todos los países del euro, incluidos los que arrastran déficit públicos excesivos, se han comprometido a aportar dinero.

España aportará 2.500 millones
La vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, resaltó ayer el acuerdo unánime y solidario adoptado para ayudar a Grecia, lo que significa un "fortalecimiento" de la Zona Euro. Salgado valoró así a Efe el acuerdo de los gobiernos para conceder un primer préstamo de 30.000 millones de euros si el Ejecutivo heleno lo solicita.

De esa cantidad, España tendría que aportar 2.490 millones de euros, ya que la contribución de cada Estado se calculará según su participación en el capital del Banco Central Europeo (en el caso de España es del 8,3%).

Para Elena Salgado lo más importante es que se trata de un acuerdo unánime y de un compromiso que "significa un fortalecimiento de la Zona Euro y subraya el principio de solidaridad entre los países que la conforman".

"Los mercados y la propia Grecia tienen que saber que todos estamos dispuestos a prestar la ayuda", apostilló.

Además, y según dio a entender el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, en su comparecencia, la Comisión Europea (CE) tendrá en cuenta el impacto de este esfuerzo sobre la deuda de los Estados con desequilibrios importantes en sus finanzas públicas, como es el caso de España.

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